EFE | WASHINGTON-NUEVA YORK
El presidente de EE UU, Barack Obama, aseguró ayer que su Gobierno "nunca titubeará en la persecución de Al Qaeda y sus aliados extremistas", en una ceremonia en el Pentágono para conmemorar el octavo aniversario de los atentados del 11-S.
"Vamos a renovar nuestro compromiso contra aquellos que perpetraron este acto bárbaro y que siguen tramando contra nosotros", afirmó Obama, en su primera conmemoración del aniversario como presidente del país, acompañado de su esposa Michelle, en un día lluvioso y desapacible.
Obama, que ha declarado la jornada Día Nacional del Servicio y el Recuerdo, instó a conmemorar el aniversario con homenajes "al verdadero espíritu de ese día". "No la capacidad humana para el mal, sino la capacidad humana para el bien. No el impulso para destruir, sino el impulso para salvar, servir y construir", indicó.
"Esta puede ser la mejor lección de este día, el mayor rechazo a quienes nos atacaron, el mayor tributo a quienes nos fueron arrebatados: que ese sentimiento de servicio no sea un momento pasajero. Puede ser una virtud duradera", exhortó y, al recordar a las víctimas, subrayó que "una vez más nos detenemos y volvemos a rezar como una nación".
Los actos en la ´Zona-Cero´. En tanto, los miles de voluntarios que reaccionaron a los atentados del 11-S, y que en muchos casos aún padecen sus secuelas, fueron ayer protagonistas en la ceremonia con la que Nueva York conmemoró el octavo aniversario de la masacre.
Algunas de las personas que desinteresadamente trataron de aliviar los efectos de los ataques contra las Torres Gemelas y que, al igual que bomberos y policías, sufren aún efectos psicológicos y físicos de su labor, fueron los encargados de leer los nombres de las 2.752 víctimas mortales del 11-S en Nueva York, recibiendo con ello un reconocimiento especial los neoyorquinos que, apenas ocurrió la tragedia y, sobre todo, en los días y meses posteriores al desplome de las torres, se acercaron para participar dí atrás día en las tareas que iban desde alimentar a los bomberos hasta retirar escombros.
"Desde hoy salvaguardaremos el recuerdo de quienes murieron reavivando el espíritu de servicio que iluminó a nuestra ciudad con esperanza y ayudó a mantenernos fuertes", dijo el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, en una ceremonia marcada por la intensa lluvia que caía sobre la Zona Cero.
En la ceremonia de Nueva York también participaron el vicepresidente, Joseph Biden, el gobernador de Nueva Jersey, David Corzine, y el que fuera alcalde de la ciudad al ocurrir los atentados, Rudolph Giuliani.
Durante la ceremonia, los neoyorquinos contemplaron de nuevo la labor de los voluntarios, quienes mostraron una vez más su apoyo a las víctimas de los ataques y a sus familiares, a quienes reconfortaron en los difíciles momentos en que éstos leyeron, en ocasiones entre lágrimas, los nombres de padres, madres, hijos y hermanos que perecieron .