EFE
En un acto de presentación de la esperada indagación celebrado en Londres, Chilcot, ex subsecretario permanente del Ministerio para Irlanda del Norte, indicó que Blair es uno de los testigos a los que se pedirá prestar declaración.
La investigación, que cubrirá el periodo transcurrido entre el verano de 2001 y julio de 2009, examinará la preparación de la invasión, la información de inteligencia utilizada para su justificación, el propio conflicto y la posguerra hasta la actualidad.
La investigación venía precedida de polémica desde que la anunció el actual primer ministro, Gordon Brown, el pasado junio ante el Parlamento.
Aduciendo cuestiones de seguridad, Brown quería inicialmente que las sesiones se celebraran en privado, pero, debido a las fuertes críticas recibidas, aceptó que Chilcot decidiese libremente qué partes deberían ser públicas o privadas.
En ese sentido, el presidente de la investigación aseguró hoy que el proceso pretende ser "tan abierto como sea posible", si bien precisó que algunas sesiones se celebrarán en privado por razones de seguridad nacional o para permitir "más franqueza".
A fin de garantizar transparencia, Chilcot adelantó la "posibilidad de sesiones que sean televisadas y retransmitidas en directo por internet".
Los resultados de la investigación no se harán públicos hasta después de las elecciones generales, previstas para el próximo junio como muy tarde, pues el proceso posiblemente durará hasta finales de 2010.
La pesquisa se lanzó después de que el Reino Unido completase la retirada oficial de sus tropas en Irak, donde 179 soldados británicos han muerto desde que la coalición liderada por Estados Unidos invadió el país en marzo de 2003.
Los pocos soldados de Gran Bretaña (entre 100 y 150) que seguían en Irak se han retirado temporalmente a Kuwait, a la espera de que el Parlamento iraquí ratifique el acuerdo que permite su continuidad en el país para formar a la Armada nacional.