EFE | MANAGÜA
El depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, que cumplió ayer un mes fuera del poder y expulsado de su país, partió del municipio nicaragüense de Ocotal, cerca de la frontera con Honduras, hacia las montañas de este país para seguir organizando una "resistencia", según informaron sus colaboradores.
El depuesto gobernante, que el viernes pasado intentó entrar por segunda vez en su país, y por segunda vez fracasó no pudo hacerlo, ratificó que se mantendrá en "pie de lucha", ha dedicado los dos últimos días a visitar Ocotal y otras comunidades aledañas y a reunirse con sus simpatizantes, a quienes los alienta a mantener una "resistencia pacífica" contra el golpe.