EFE | TEGUCIGALPA
Las Fuerzas Armadas de Honduras movilizaron ayer a centenares de militares para evitar eventuales disturbios por parte de grupos que respaldan una iniciativa del presidente Manuel Zelaya para reformar la Constitución.
En Tegucigalpa, el movimiento de militares se centra en el Aeropuerto Internacional de Toncontín, la sede del Parlamento, los alrededores de la Corte Suprema de Justicia, la Casa Presidencial y algunos puentes de la ciudad, entre otros lugares significativos.
Honduras vive una crisis política a raíz de las pretensiones del presidente Zelaya de que se instale una Asamblea Nacional Constituyente para que elabore un proyecto de reforma de la actual Carta Magna a partir de 2010, que permitiría la reelección del presidente, lo que rechazan diversos sectores, aunque organizaciones populares apoyan al gobernante.
En tanto, en el Parlamento la mayoría de los diputados felicitaba ayer al ex jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Romeo Vásquez, quien anoche fue destituido por no apoyar la iniciativa de Zelaya, decisión que en la tarde de ayer fue dejada en suspenso por un tribunal hondureño que aceptó dos recursos de amparo.
El presidente también había informado anteayer ide que le había aceptado la renuncia al ministro de Defensa, Ángel Edmundo Orellana, quien también discrepa con Zelaya, su amigo personal.