EFE | TEHERÁN
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Sadeq Mahsuli, vinculó ayer a la Central de Inteligencia de EE UU (CIA) y al grupo opositor armado Muyahidin Jalq (Combatientes del Pueblo), con quienes han provocado disturbios en Irán tras las elecciones presidenciales del pasado 12 de junio.
Según el ministro, EE UU, el Reino Unido e Israel están detrás de las protestas de la oposición, que ha denunciado un fraude masivo en favor del actual presidente, el ultraconservador Mahmud Ahmadineyad.
"El Reino Unido, Estados Unidos y el régimen sionista no han querido aceptar la verdad. Las organizaciones terroristas que reciben apoyo del exterior también han participado", dijo el ministro. "Muchos de los causantes de los disturbios tienen conexión con Estados Unidos, la CIA y los Muyahaidin Jalq, y están financiados por ellos", agregó Mahsuli.
El ministerio de Inteligencia iraní anuncio el domingo la detención de "varios" miembros del citado grupo opositor por su supuesta participación en los disturbios del día anterior, en los que murieron al menos 13 personas, según cifras oficiales.
Jamanei no cederá. En tanto, el líder supremo de la Revolución iraní, ayatolá Ali Jameneí, volvió a respaldar ayer la victoria electoral del presidente, Mahmud Ahmadineyad, al tiempo que advirtió que el régimen "no cederá a la presiones" populares.
"Sobre los recientes incidentes en relación con las elecciones, insisto en que se debe aplicar la ley. Ni el sistema, ni el pueblo cederán ante la fuerza", afirmó.