EFE
Según confirmaron hoy según diversas fuentes, en estos combates participan combatientes radicales islámicos contrarios al actual Gobierno de Somalia, según dijeron a Efe periodistas locales y reconoció Al Shabab.
El Centro para la Paz y los Derechos Humanos (CPHR) dijo a Efe que al menos 20.000 personas han abandonad sus casas en la capital somalí huyendo de los combates, en los que la mayoría de las víctimas han sido civiles, por lo que pidió el "cese de las hostilidades".
También los clérigos islámicos independientes han reclamado al Gobierno y a las milicias rebeldes que "paren los combates y dejen de matar inocentes por sus intereses particulares", pero las partes combatientes han dicho que continuarán.
El presidente del país, Sharif Sheikh Ahmed, líder de la agrupación islámica relativamente moderada Alianza para la Nueva Liberación de Somalia (ARS), que fue elegido para encabezar el Gobierno el pasado 31 de enero, acudió hoy a la primera línea de combate con uniforme militar.
En ese lugar, Sheikh Ahmed dijo a los periodistas que "nos hemos visto forzados a entrar en guerra sin querer y no sabemos cual es la razón por la que algunos quieren mantener la lucha".
Según aseguró, hay grupos que "quieren seguir luchando porque sólo saben hacer eso" y también recordó que Al Shabab, grupo al que EEUU vincula con Al Qaeda, ha señalado que seguirá el mandato de su líder, Osama Bin Laden, quien ha instado a derrocar al Gobierno de Somalia.
Sheikh Hassan Dahir Aweys, líder rebelde del grupo Hizb Al Islam, aliado de Al Shabab, también acudió al frente en uniforme militar y dijo a los periodistas que su organización no sólo luchará contra el actual Gobierno, sino que contra cualquier sistema apoyado por la comunidad internacional.
"Yo lucho contra la comunidad internacional que quiere instalar a sus marionetas en el poder para llevar a cabo sus planes en Somalia, señaló.
Para Aweys, "la democracia que quiere imponer la conspiración occidental nunca funcionará en Somalia y por eso yo lucho contra este Gobierno impuesto por las potencias occidentales".
Por su parte, Al Shabab ha destacado en Mogadiscio docenas de combatientes extranjeros, que han atendido al llamamiento de Bin Laden para luchar contra el Gobierno de Somalia, según periodistas locales.
Uno de estos periodistas, que pidió el anonimato, señaló que vio un grupo de combatientes extranjeros en el barrio de Towfiq, en el norte de Mogadiscio, encabezados por un supuesto estadounidense que se hace llamar Abu Mansur al Ameriki, que aparece en vídeos de propaganda de Al Qaeda en Somalia.
El ministro somalí de Seguridad Interior, Omar Hashi Aden, acusó hoy a Al Shabab de recibir a cientos de combatientes extranjeros.
Por su parte, el líder político de Al Shabab,Sheikh Hussien Ali Fidow, en una rueda de prensa en Mogadiscio respondió a la acusación del ministro prohibiendo a los medios de comunicación que llamen "extranjeros" a esos combatientes.
"No podemos aceptar que los medios llamen a nuestros hermanos combatientes extranjeros", dijo Ali Fidow, quien les instó a llamarlos "muyahidín (combatientes de la guerra santa) o hermanos".
Según él, "los muyahidin han venido a ayudarnos a derrotar al enemigo, aunque viven mejor en su tierra, han venido luchar en Somalia para defender el Islám".
Al Shabab ha negado repetidamente haber dado refugio a combatientes integristas islámicos extranjeros y desmentido la acusación de Washington de que está relacionado con los organizadores de los atentados contra las embajadas de EEUU en Kenia y Tanzania de 1998, en los que murieron más de 200 personas.