AGENCIAS | KABUL-WASHINGTON
El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, ordenó ayer que se investigue un bombardeo de la aviación de EE UU en la provincia occidental de Farah que, según el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), ha causado la muerte de al menos un centenar de civiles.
Diversas fuentes afganas consultadas ratificaron la cifra de muertos en dicho ataque sobre el que Karzai, de visita oficial en EE UU, conversará con su colega estadounidense, Barack Obama.
Según dijo a los medios de comunicación en Kabul la diputada por Farah, Beliqees Roshan, el bombardeo de la coalición antiterrorista que encabeza EE UU causó ayer al menos 100 muertos entre la población, lo que fue ratificado por el portavoz de la Policía, Abdul Ghafar Watandar.
Según la versión del gobernador de la región, Rohul Amin, los talibanes mataron también a tres policías e hirieron a cuatro antes de la intervención del Ejército afgano con apoyo de la aviación de la OTAN, que atacó a los insurgentes, ocultos en viviendas, algunas de las cuales quedaron completamente destruidas por los bombardeos.
El mando militar de EE UU asumió anteanoche su participación en el ataque y anunció la apertura de una investigación. "Ofrecemos nuestras condolencias a aquellos afectados por las operaciones de hoy e investigaremos inmediatamente las denuncias para determinar qué ha sucedido", dijo el portavoz de la coalición, el coronel Greg Julian.
Un equipo del CICR enviado a la zona desde la vecina Herat -donde tienen su base las tropas españolas- dijo haber visto los cadáveres de "docenas" de civiles, entre ellos mujeres y niños, dijo la portavoz de la organización en Kabul, Jessica Barry.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, expresó su "profundo pesar" por los hechos, durante una reunión con el presidente de Afganistán (Karzai), y el de Pakistán, Asif Zardari, en el Departamento de Estado en Washington,
Hillary Clinton aseguró que "cualquier pérdida de vidas inocentes es particularmente dolorosa".