AGENCIAS | CARACAS-LIMA-PEKÍN
El Gobierno venezolano ordenó ayer el retorno de su embajador en Perú e inició la “evaluación integral” de sus relaciones con ese país en “protesta” por la concesión de asilo político al líder opositor y alcalde de Maracaibo, Manuel Rosales.
El Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano afirmó en un comunicado que la decisión del Gobierno de Perú de concederle asilo político a Rosales “constituye una burla contra el Derecho Internacional, un duro golpe a la lucha contra la corrupción y un agravio contra el Pueblo de Venezuela”.
El Gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez, argumentó que “a pesar del cúmulo de pruebas” sobre los presuntos acto de corrupción imputados al ex gobernador del estado de Zulia, “el Gobierno del Perú decidió otorgarle el asilo político”.
“En vista de lo anterior”, indicó el comunicado, el Gobierno de Venezuela “ha decidido, en señal de protesta, el retorno inmediato a Caracas de su embajador en Lima, la suspensión de los trámites conducentes al traslado del embajador recientemente designado ante el gobierno de la República del Perú, y el inicio de una fase de evaluación integral de sus relaciones con el Gobierno de ese país”, mientras que el ministro de asuntos Exteriores venezolano, Nicolás Maduro, le exigía al Gobierno de Lima que capturara y devolviera al alcalde de Maracaibo.
Por su parte, y al respecto, l vicepresidente de Perú, vicealmirante Luis Giampietri, afirmó también que ayer que el asilo a Manuel Rosales forma parte de “una antigua tradición” de su país.