EFE-LA OPINIÓN | PESHAWAR- SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Gobierno paquistaní envió ayer dos centenares de soldados para recobrar el distrito de Buner (norte) de manos de los talibanes, envalentonados tras su "victoria" en el vecino valle de Swat y decididos a expandir su influencia por todo el país.
Los refuerzos de la guardia de fronteras se desplegaron en Buner, a unos 100 kilómetros de Islamabad, con la "misión de proteger los edificios oficiales y permanecerán en la zona hasta que los insurgentes hayan sido expulsados", y donde ayer mismo testigos informaron que unos 30 talibanes entraron en el distrito vecino de Shangla y lo están patrullando.
Shangla, Buner y el valle de Swat pertenecen a Malakand, una región tribal pastún en la que las autoridades convinieron en febrero implantar tribunales de la Sharía (Ley Islámica) en el marco de un acuerdo de paz con los talibanes. La insurgencia declaró entonces una tregua -como el Ejército- pero siguen registrándose episodios de violencia que serían rechazo a la falta de incumplimiento en la implantación de la citada ley.