EFE | ISLAMABAD
Al menos ocho cadetes murieron ayer y varias decenas sufrieron heridas en ocho horas de asalto de un comando terrorista a una academia policial cerca de Lahore (este de Pakistán), cuyo control fue recuperado posteriormente por las fuerzas de seguridad paquistaníes.
En el asalto ´fedayín´, el segundo que sufre Lahore este mes, participaron al menos siete terroristas, cuatro de los cuales se suicidaron al verse rodeados por las fuerzas de seguridad.
Los atacantes habían salido a primera hora de la mañana de una mezquita adyacente al complejo policial, en el que penetraron por dos puntos camuflados con uniformes de guardias de seguridad y, algunos de ellos, con mochilas y la cara cubierta.
En el momento del ataque, cientos de cadetes hacían sus ejercicios`, contra quienes los terroristas abrieron fuego antes de hacerse con el control de un edificio de la academia, en el que se atrincheraron tomando entre 40 y 50 policías como rehenes.
Una vez dentro, el comando se situó en la planta baja y en la azotea y mantuvo tiroteos con los ´rangers´ (paramilitares), miembros del Ejército y de los cuerpos de elite de la Policía que se desplegaron en torno al complejo hasta finalmente retomar el control.