EFE
En opinión de Durao Barroso, la cita en la capital británica también debería lograr un consenso para cambiar el modelo de gobernanza de las instituciones financieras multilaterales, en contra del proteccionismo y para el mantenimiento de la ayuda al desarrollo.
Negó, en ese contexto, que la Unión Europea y Estados Unidos acudan al encuentro con aspiraciones excluyentes y dejó claro que no se trata de elegir entre el estímulo fiscal y la regulación financiera -ese es "un falso debate", aseguró-.
El mandatario comunitario destacó que la nueva Administración estadounidense está "más cerca de la UE" en esas dos cuestiones y también tiene un enfoque "más abierto" que la anterior sobre la lucha contra el cambio climático y la liberalización comercial.
Durao Barroso explicó que, a corto plazo, la clave es reactivar la demanda, "porque demanda significa empleos y esa es nuestra prioridad", pero advirtió de que eso sólo será posible si antes se recupera la confianza en el sector financiero, para lo cual es esencial más regulación.
"Debemos volver a colocar la ética en el sistema", indicó el político portugués y citó, entre los temas en que el G20 debería conseguir avances, las exigencias de capital a los bancos, la regulación de los "hedge funds" y las agencias de calificación, las normas de contabilidad y la remuneración de los ejecutivos.
Destacó que la UE va a legislar en esas áreas y señaló que sus socios internacionales deberían caminar por la misma senda.
También hay que intensificar, en su opinión, la lucha contra los llamados paraísos fiscales, incluso mediante el establecimiento de sanciones, aunque no consideró estrictamente necesario publicar una nueva lista con los territorios que no facilitan información para fines fiscales, la lucha contra el blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo.
Durao Barroso consideró que otra de las prioridades de los líderes en el encuentro del jueves ha de ser fortalecer y modernizar las instituciones financieras multilaterales, y en especial el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Tras el anuncio de Japón y la UE de que ofrecerán financiación al Fondo para aumentar su capacidad de asistencia en apuros, la Comisión espera que otras grandes economías, como EEUU y China, sigan su ejemplo.
El presidente de la Comisión también advirtió de que resulta urgente mejorar la representantividad de estas instituciones, de manera que las cuotas reflejen adecuadamente el peso de sus socios.
"Se trata de reflejar la realidad, no la historia", aseveró, y dejó claro que los países europeos tendrán que demostrar "flexibilidad" para lograrlo.
A pesar de la urgencia de todas las medidas citadas, Durao Barroso pidió no olvidar los objetivos a medio y largo plazo, y en concreto, el combate contra el calentamiento global y la solidaridad con los países menos desarrollados.
La reunión de Londres "no acabará con la crisis, pero puede y debe marcar una diferencia", concluyó el presidente de la Comisión, que destacó que, por primera vez, el mundo trabaja unido frente a una situación de crisis.
Aunque se mostró seguro de que los líderes enviarán el jueves una señal clara para impulsar la confianza, Durao Barroso precisó que serán necesarios más encuentros este mismo año para completar el "proceso" iniciado en noviembre de 2008 en Washington.