El equipo de Bush quiere garantizar la continuidad de Guantánamo

07.06.2008 | 00:17

El Gobierno de George W. Bush quiere acelerar los juicios contra los sospechosos del 11-S para forzar a su sucesor a aceptar el limbo de torturas y atropellos judiciales de los tribunales de Guantánamo, según expertos, mientras que desde ayer la defensa hará todo lo posible para ralentizarlos. "La administración intenta avanzar lo máximo posible de forma que sus procedimientos sean irrevocables", opinó Eugene Fidell, presidente del Instituto Nacional de Justicia Militar en Washington, en una entrevista telefónica.
El punto de "no retorno", a juicio de Fidell, sería el momento en el que se presente la evidencia contra los detenidos. No todos los observadores comparten la opinión legal de Fidell sobre esa restricción, pero en general ven el proceso-pantomima iniciado el jueves en Guantánamo contra los sospechosos por el atentado del 11 de septiembre de 2001 como una manera de forzar la mano de la nueva administración.
La Constitución prohíbe juzgar a una persona dos veces por el mismo crimen, lo que, a su juicio, impediría al Gobierno que surja de las urnas el próximo noviembre y que se instale en enero en la Casa Blanca suspender los procesos en los tribunales especiales de Guantánamo y abrirlos en la justicia militar o civil ordinaria. "Quieren convertirlo en algo hecho y dificultar que se puedan transferir los casos", afirmó.

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