FRANCISCO ORIHUELA RAMÓN (*)
Hace aproximadamente unos 15 años que me trasladé a vivir a esta zona. Lo primero que hice fue lograr que la biblioteca estuviera al lado de mi casa. Lo segundo, buscar un sitio para realizar las compras del día a día. Un supermercado. Y es en ese súper donde tenía lugar una jocosa tertulia, que la llamamos la tertulia del bubango. Muchas veces se nos olvida el placer de las relaciones vecinales. El conocimiento del otro a través de una sana discusión. Hace unos días Javier Cercas (autor de la reconocida novela Soldados de Salamina), en su habitual columna de los domingos en El País, hablaba del Milagro en Madrid. En este artículo decía: "Desengañémonos: la verdad es que en España el debate intelectual sigue siendo casi imposible. Me refiero al debate intelectual civilizado, a la pública discusión de discrepancias acerca de un asunto concreto. Para nosotros un debate intelectual consiste en triturar personalmente al adversario". Esto nunca me pasó en las tertulias del súper con Adrián. Entre bubangos y latas de sardinas no nos triturábamos personalmente, pero ojo, a más de uno y una le sacábamos el cuero, no dejábamos títere con cabeza en las discusiones sobre la cultura en Canarias y más concretamente en La Laguna. Siempre con mucho respeto y aunque no estuviéramos de acuerdo nunca salía con la sensación de haber ganado o perdido. Eso es lo importante, junto con las gotas de humor. Los dos compartíamos un pequeño secreto que ahora revelaré, nuestras respectivas esposas, Olga y Angelines, nos mandaban y nosotros obedecíamos, creo que con gusto, todos los días a comprar. Adrián, por otro lado, era una esquina de La Laguna, esquina de la Catedral, esquina de la Carrera, esquina de Juan de Vera, etcétera... como lo son otros ilustres que día a día me encuentro. Así fue como me enteré de su fallecimiento, con otra esquina de la Laguna: Arturo Maccanti. Ahora saludo a Olga en el supermercado, pero todavía no hemos discutido, todo se andará. También he perdido una esquina, pero trabajando donde trabajo y con su nombre en la puerta su recuerdo siempre me acompañará. Gracias.
* Director de la Biblioteca Municipal de La Laguna ´Adrián Alemán de Armas´