JUAN SALOMÓN NAMÉ (*)
Perdonen que insista, pero es que me parece absurdo el leer continuamente frases catastrofistas, cuando abro el periódico cualquier día por la mañana. Estoy cansado de encontrarme titulares como El comercio en Canarias una especie en extinción o La empresa tradicional en nuestra isla corre el peligro de desaparecer. Creo que quienes promueven este tipo informaciones lo que pretenden, claramente, es alarmar aún más a la población, y crear el cataclismo empresarial que nos llevaría a la total debacle económica. Si no es así, realmente, reitero, no lo entiendo.
No sé qué persiguen algunos con este tipo de mensajes. No comprendo qué esperan que suceda si siguen transmitiendo toda esta serie de noticias negativas que llevan a que el ciudadano crea que estamos al borde de abismo económico, y se genere el efecto dominó, donde el potencial cliente de nuestros negocios, si intuye un estado de alarma económico, lo que hace es retraerse y no comprar, muchas veces no por no contar con dinero suficiente, sino por creer que en fechas próximas pueda faltarle. Insisto estamos generando así un estado de alarma innecesario. No digo, ni pretendo que la gente salga a la calle a gastar lo que tiene y también lo que no tiene, sino que lo que me parece que se debe trasladar a la opinión pública, lo que ya se ha hecho en otras crisis que hemos vivido, a lo mejor más duras que ésta pero en años donde había menos medios de comunicación, lo que se debe hacer es comenzar a educar a la población en un consumo ordenado y lógico.
Escuché recientemente al director general de Comercio del Gobierno de Canarias, Arturo Cabrera, señalar que debe apostarse ahora por la promoción como arma contra la crisis. Además que debe intentarse fomentar la publicidad atractiva que cree en el cliente un estado de alegría. Incluso nos ha invitado varias veces a establecer proyectos de promoción que han sido subvencionados –ahí está la verdadera labor que tiene que hacer la Administración y Arturo Cabrera es un ejemplo de ella–, esa labor es incentivar con apoyos a través de subvenciones el que las asociaciones zonales y las áreas abiertas de comercio establezcan campañas productivas de promoción para generar un estado de tranquilidad y de compra con lógica entre la población.
Me parece injusto el que se diga en algunos foros el que las instituciones no están apoyando al comerciante y que debido a esto 2009 ha sido un año nefasto para el comercio en Canarias. En primer lugar, apuntar a estos "pesimistas de profesión", algunos no viven muy lejos de Zona Rambla, apuntarles que 2009 no ha sido, ni cerrará el año siéndolo, un ejercicio nefasto para el comerciante. Es verdad que no ha sido uno de nuestro mejores años, pero les aseguro que los ha habido peores, pero claro el tiempo y el haber vivido como marqueses nos hace olvidarlo todo. Y en segundo lugar, recordarles que instituciones como nuestros Ayuntamientos, nuestro Cabildo o la Dirección General de Comercio del Gobierno de Canarias han estado ahí, ayudándonos. Al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios.
*Presidente de Zona Rambla y
Directivo de FAUCA