JOSÉ SEGURA CLAVELL
Hace muy pocas fechas señalaba en un pasado artículo los recuerdos que se me iban agolpando en la menta de experiencias vividas con compañeros socialistas de las distintas agrupaciones de nuestra organización política en Canarias que desde que se celebraron las primeras elecciones tuvieron el privilegio de representar a sus electores y a nuestro partido en las diferentes instituciones. Tales recuerdos se me agolpaban en la mente a medida que transcurría el acto de homenaje a sus antiguos alcaldes y concejales de las diferentes corporaciones democráticas del consistorio lagunero que con acierto adoptó por unanimidad la propuesta que presentó el grupo municipal socialista de conmemorar los treinta años transcurridos desde aquella fecha en la se constituyeron las primeras corporaciones democráticas.
La evolución política y las transformaciones ocurridas en estos años, las mejoras sociales y de toda índole experimentadas como consecuencia del inmenso trabajo aportado semana tras semana, mes tras mes y año tras año por alcaldes, consejeros de Cabildo, concejales...etc. han traído consigo la configuración de nuevas estructuras sociales y nuevos servicios diseñados para mejorar la calidad de vida de nuestros conciudadanos.
Recordé la lucha de nuestros primeros alcaldes en las labores reivindicativas de nuevos criterios de reparto de los arbitrios insulares que procedentes de etapas anteriores a la democracia penalizaban injustamente a los pequeños municipios rurales alejados de las capitales de cada una de las islas, las demandas de planes insulares equilibrados en la prestación de servicios básicos como el de la calidad de las aguas de uso urbano, el alumbrado público o la recogida domiciliaria de residuos sólidos. Por ello y ante la evidente actitud de olvido de algunos para los que altaneramente no existe ese pasado inmediato, reivindico el buen nombre, la laboriosidad y honestidad de centenares de militantes socialistas que en diferentes procesos electorales han sido elegidos como representantes de sus conciudadanos y a los que han representado con auténtica ilusión.
Reivindico la honestidad de los concejales socialistas de la corporación municipal en Santa Cruz de Tenerife que en el año 1987 denunciaron lo que se denominó "caso marvecan" que trajo consigo la dimisión de concejales de ATI y a todos aquellos que desde la oposición han ejercido con responsabilidad.
Reivindico la dignidad de los socialistas consejeros del Gobierno de Canarias que cesaron en el año 1993 como consecuencia de una moción de censura impulsada cobardemente por ATI contra el presidente Jerónimo Saavedra que luchaba con denuedo por la consolidación del Régimen Económico y Fiscal canario con la incomprensión del Ministerio de Hacienda del momento.
Reivindico la dignidad de Augusto Brito y la de sus compañeros de candidatura, que en circunstancias adversas a mediados del año 1995 asumió la candidatura a la Presidencia del Gobierno de Canarias en una etapa adversa al PSOE en la que los casos del Director de la Guardia Civil del momento, Filesa y otros, emponzoñaban la vida política y debilitaban nuestra opción. De aquel proceso electoral surgió un gobierno PP-CC y nuestro candidato se mantuvo durante cuatro años como portavoz de la oposición.
Reivindico la dignidad de Juan Carlos Alemán y la de sus compañeros de candidatura, que en otro posterior proceso electoral en el año 2003 al encabezar la candidatura al Gobierno de Canarias, se encontró de nuevo con el pacto CC-PP con la presidencia de Adán Martín, después de que en la anterior legislatura protagonizara la moción de censura constructiva a la que se sometió a Román Rodríguez.
Reivindico la dignidad de aquellos Diputados en el Parlamento de Canarias que investigaron la distribución de fondos gestionados por la Consejería de Trabajo a través del ICFEM y que ha dado origen a un proceso aún no culminado.
Reivindico la dignidad de todos los Diputados que en el Parlamento de Canarias en una dura labor de oposición se han mantenido durante toda la legislatura realizando una labor de oposición en muchas ocasiones oscuramente ignorada pero participando en el papel que se les asignó.
Reivindico la dignidad de los Diputados en el Parlamento de Canarias, que en una dura labor de oposición desde hace unos años han hecho un seguimiento a lo que en el tiempo se convirtió en el caso "Tebeto", "Tindaya"... etc.
Reivindico la dignidad de los Diputados en el Parlamento de Canarias que protagonizaron el seguimiento de casos como "Jinamar, "Eólico" y tantos otros.
Podría enumerar otras muchas situaciones en las que se acredita el compromiso socialista, plasmado en un gobierno serio de las instituciones o en el ejercicio cabal de tareas de oposición, no solo fiscalizadoras sino constructivas; en la defensa sin reservas de los intereses generales de la población; en el desarrollo de programas y actuaciones claramente orientadas al progreso y al avance social; en la coherencia ideológica y en la defensa de los valores democráticos.
Reivindico, en fin, el reconocimiento al honesto y tenaz trabajo realizado por tantas y tantos afiliados del PSC-PSOE durante las tres últimas décadas, desde la instauración de la democracia. Ya fuera desde su militancia de base, desde un Ministerio, desde sus alcaldías, concejales de gobierno o concejales de oposición, portavoces, presidencias de Cabildo, consejeras o consejeros de las instituciones insulares, en las distintas ejecutivas locales, insulares o regionales; en fin, en tantos lugares que tras muchos años de ardua labor frente a adversarios que no han jugado ni juegan limpio, han hecho posible que desde el año 2004 en el que de nuevo el PSOE accedió al Gobierno de España, se divisara un esperanzador horizonte, donde encuestas propias y ajenas nos afirmaban como primera fuerza política en Canarias. De hecho, a finales de 2005 ya conocíamos datos que apuntaban a los 24 escaños en el Parlamento de Canarias y gracias a tanta gente, al candidato a la presidencia del gobierno de la Comunidad y a las históricas siglas que nos amparan, conseguimos un más que brillante resultado en las elecciones locales y autonómicas en el año 2007.
El socialismo canario ha ido escribiendo su historia con un marcado sentido de compromiso político. Ha asumido sus derrotas electorales y muchas incomprensiones. Se ha sobrepuesto a adversidades porque ha heredado la nobleza, la entrega y la lealtad de quienes lucharon en el pasado con ideas y gallardía política. Puede presumir, como nadie, de respetar las reglas del juego y actuar con tolerancia. No hizo falta ánimo justiciero. Ese ha sido un estilo cívico que también me gustaría reivindicar.
* Diputado Socialista