laopinion.es » Firmas
 Noticia anterior   Noticia siguiente 
La canción del verano

Escasas variantes canarias

 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto

ELFIDIO ALONSO El romance que narra la muerte del príncipe Don Juan, considerado por Diego Catalán como "el niño mimado de los críticos" (logró recopilar 360 versiones, todas en el siglo XX), cuenta en Canarias con escasas y deficientes variantes. Ya José Pérez Vidal sólo había manejado una media docena, antes de publicar su valioso e indispensable El Romancero en la Isla de La Palma (1987). Tras la muerte del admirado investigador, Maximiano Trapero ha localizado dos, una en Gran Canaria y otra en El Hierro, si bien ésta sólo cuenta con las dos primeras cuartetas: "Tristes nuevas han venido / de la ciudad de La Habana, / que el príncipe Don Juan / está malito en la cama. / Siete doctores lo curan, / de los más grandes de España, / todos dicen a una voz: / -Buen señor, esto no es nada". Las cuatro versiones palmeras que cita Pérez Vidal aparecen contaminadas con varios fragmentos de La muerte ocultada, tanto las tres que reproduce en su obra como la que recogió Juan Régulo para la colección de La flor de la marañuela (número 440). Las razones que esgrime Pérez Vidal para que los dos romances llegaran a fundirse nos parecen convincentes: existe una clara semejanza temática (en los dos muere el esposo, se habla de prendas de luto y la esposa acaba por desmayarse, ante la noticia de la muerte del marido).

Tal contaminación debió producirse en los siglos siguientes a la época de apogeo de este romance, ya que La muerte ocultada parece el reflejo de un suceso muy posterior a la historia del príncipe Don Juan, como lo demuestra la inclusión de éste en el repertorio de los judíos sefardíes (ya hemos visto los ejemplos recogidos en Marruecos) y la ausencia del segundo, que se nos antoja más tardío.

También se produce idéntica mezcla en las variantes recogidas en Tenerife (una en la Cruz Santa, Los Realejos, y la segunda sin especificar el lugar) y Gran Canaria, si bien en la segunda que recopiló Maximiano Trapero aparecen fragmentos del romance Muere por la rabia (número 114).No estamos, pues, en presencia de una aportación canaria que invite a realizar un análisis detenido sobre posibles rasgos propios del Archipiélago, aunque Pérez Vidal se haya esforzado en buscarlos sin demasiada fortuna.

Así repara en la frase "enfermo de calentura", que también encuentra en versiones de Santander y Salónica. Y añade que la alusión al "doctor viejo" no abunda en la tradición moderna fuera de Canarias, aunque luego reconozca que sucede igual en una variante asturiana y en casi todas las portuguesas.

En cambio, a la hora de destacar algunos versos en las variantes palmeras (las más valiosas de todas las encontradas en nuestras islas), sí acierta Pérez Vidal cuando repara en el carácter sentencioso de una de las estrofas del ejemplar recogido en El Frontón (Tijarafe): "No tenga pena el don Juan, / de eso no se le dé nada, / que aquel que en el mundo queda, / mundo busca y mundo halla". O bien cuando destaca el color de los vestidos de las damas, en versos que parecen sacados de una copla popular muy extendida por la Península y América: "De negro visten las viudas, / de amarillo las casadas, / de encarnado las doncellas, / de verde las namoradas". La única versión de las canarias que fue transmitida con acompañamiento musical es la recogida por Trapero en Agüimes, si bien lleva idéntica melodía a la que empleó la comunicante cuando entonó La serrana de la Vera, como ya dejamos sentado cuando nos ocupamos de este romance.
En cuanto a su divulgación americana, La muerte del príncipe Don Juan no es historia que haya perdurado en la tradición oral, como lo demuestra la escasez de versiones encontradas en los países de Hispanoamérica. Tenemos noticia de un ejemplar cubano, si bien incompleto, que le fue remitido a Menéndez Pidal por el cubano José María Chacón y Calvo, en julio de 1914. El otro corresponde a la República Dominicana, y sólo se conserva un fragmento que habla de un niño anónimo: "El niño está malito, / malito está en su cama, / cuatro médicos lo asisten, / de los mejores de España".

COMPARTIR
 
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  LA OPINIÓN |  LOCALIZACIÓN     PUBLICIDAD:  TARIFAS |  CONTRATAR  
laopinion.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de laopinion.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 

  

Aviso legal
 
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes