EVARISTO FUENTES
en octubre del 87 estuve en Fuerteventura. Yo había medido allí con anterioridad, en febrero del 69, una gran finca, con un aparato taquímetro con su trípode. Un trabajo más monótono que filmar planos de paisajes con una cámara estática.
Coincidí en el 87 con las Fiestas Patronales de la capital, 7 de octubre, Nuestra Señora del Rosario. Y fui a parar casi sin querer a un recinto auditorio en el que estaba cantando Javier Gurruchaga con su orquesta Mondragón. Y ahora, ya algo demodé, Gurruchaga se personó con sus gafas negras en el 4º Festival de Cortos de la Villa de La Orotava.
Vino como invitado principal a la entrega de premios. Gurruchaga subió al escenario con una siempre atractiva (no sólo como political woman) Milagros Luis Brito, consejera de Cultura del Gobierno de Canarias.
De los cortos exhibidos me gustó sobremanera el titulado El encargado (Sergio Barrejón, 8 min.), que es un niño a quien el profesor pone a vigilar mientras sale un momento del aula. Y The End (Eduardo Chapero Jackson, 28 minutos), sobre el tema de la escasez de agua, defendida a muerte en un reseco desierto norteamericano. Impactante.
La parte cómica teatral la puso en los intermedios un grupo humorístico tinerfeño. Entre otros gags y sketchs destaca la parodia de la entrevista a Mikel Jackson, con su guachinche Nederland, "que todo el mundo conoce como Casa Mikel, ubicado en La Perdoma"...
Hubo también exposición de fotos, a cargo de Andrés Padrón Morales, Amores de cine, parejas de películas USA de los años cuarenta. Para los "chicos mayores", remembranzas íntimas inolvidables. Guille Gómez, por su parte, expuso composiciones caricaturescas de actores famosos. Y Yuio Artes Visuales colgó pinturas que me traen recuerdos infantiles del medio semirural en que nací. Por ejemplo: un cuadro de unos chicos practicando el deporte prohibido de bañarse en pelotas en los estanques (¡ay, Chago, ay Sisio, que en Gloria estén!); o el cuadro de la guindalera.
La amplia sala de esta expo, de dos plantas, está en el edificio en el que vive mi amigo Pep Herrera, donde estuvo el Banco Exterior.
Colaboré en la construcción – primeros años setenta– de ese mamotreto villero. La Gran Banca presionó y lo metió ahí con calzador. Los vecinos de la calle trasera, Los Rosales, protestaron en vano. La Gran Banca manda... Me hubiera confesado mi parte de culpa al sacerdote Montgomery Clift de Yo confieso (1953). Pero mi fe y Clift ya habían fenecido...
Hubo ambientazo en La Orotava los dos días, lleno total –unas 1.300 localidades– en la sala Teobaldo Power. Por contraposición, me acordé –yo que vivo a caballo entre La Villa y El Puerto– de las pocas ganas que el nuevo equipo censor municipal del Puerto de la Cruz parece que va a poner para restablecer al casi moribundo Festival de Cine Ecológico. Felicidades a La Villa. Sentido pésame al Puerto. Milagros Luis Brito: haz un milagro y ponle remedio, que tú eres culta, cinéfila y portuense.