ESTEBAN GONZÁLEZ (*)
Granadilla de Abona se convirtió por un día en la capital del Motor de Tenerife con la reciente celebración del primer Salón del Motor en el que se dieron cita más de 30 empresas del sector de la automoción y cerca de 11.000 visitantes que se acercaron al núcleo urbano de San Isidro para disfrutar de esta ocasión.
Un éxito de participación y un alivio para las empresas que concurrieron a la cita y pudieron cerrar un volumen de ventas significativo en unos tiempos difíciles, que son especialmente duros para un sector importante en términos económicos y de empleo. Porque dejando a un lado la dimensión deportiva, el mundo del motor posee una vertiente económica muy notable. Miles y miles de familias viven de empleos vinculados directa o indirectamente a la automoción. Desde las ventas de vehículos hasta los talleres mecánicos o las empresas de repuestos hay un enorme abanico empresarial y laboral dedicado al sector. Y los tiempos que corren no son buenos.
Desde su origen, la actual crisis económica se viene cebando en el mundo del motor. La caída a peso del consumo debido a la desconfianza lógica de los ciudadanos y al fortísimo ajuste en la disponibilidad de crédito castiga especialmente al sector, que en los dos últimos años, sólo en Canarias, ha visto caer sus ventas en un 70 por ciento. La consecuencia es que la renovación deseable de los vehículos de particulares, alquiler de coches y empresas con flota propia se ha estancado, ocasionando un ajuste creciente en el empleo de los fabricantes y su sector comercial, y también progresivamente en el conjunto de empresas que trabajan en el sector.
Afortunadamente, el Gobierno de España ha renovado en estos días el Plan 2000E para la compra de vehículos, después de que inopinadamente suspendiese la campaña de 4 meses iniciada en mayo de 2009. Gracias a esta medida, los concesionarios aplican una rebaja de 1.000 euros que unida a sendas ayudas de 500 euros del Gobierno de Canarias y del Gobierno de España, ofrece un estímulo importante a la compra-venta de vehículos. Es sin duda una buena noticia.
Una buena noticia que contrasta con la subida de impuestos anunciada por el Gobierno de España para el año 2010 porque el aumento de la presión fiscal penaliza especialmente al sector de la vivienda y al sector del motor, y lógicamente afecta a las expectativas de ventas del próximo año después de cerrar dos ejercicios muy negativos.
Pero el grave problema que atraviesa el sector es el mismo del conjunto del sistema empresarial. Las dificultades de liquidez y la complejidad de renovar y ampliar el crédito en condiciones razonables. La desconfianza en la solidez económica se extiende por igual en las familias a la hora de consumir y en las entidades financieras a la hora de facilitar liquidez al sistema. Y eso lo pagan todos los sectores productivos. El sector del motor más aún y las consecuencias están a la vista de todos: cierre de negocios y pérdida de empleo.
Por todo ello es responsabilidad de todos, administraciones públicas, empresas y ciudadanos, recuperar, lentamente si se quiere pero con solidez, la confianza económica en nuestro porvenir, favoreciendo y no castigando la actividad del sector del motor. En nuestro municipio y en la isla, en Canarias y en España, de forma que un sector que da empleo y bienestar a miles de familias no siga caminando hacia la quiebra.
Creo honestamente que con el primer Salón de Motor de Granadilla contribuimos a ese objetivo y es nuestro compromiso seguir prestando apoyo desde el Ayuntamiento porque tras la venta, la reparación o la compra de un vehículo hay siempre personas, vecinos que tienen un negocio o un empleo, gente como cualquiera de nosotros que quiere vivir el futuro con confianza.
(*) Teniente de alcalde y concejal de Empleo de Granadilla de Abona