SHEILA TRUJILLO (*)
Cuando se toman decisiones en torno a asuntos de importancia estratégica, se deben tener en cuenta todas las variables que influyen en la decisión, no sólo una de ellas. Desde luego, la Refinería de Santa Cruz es una industria molesta, genera contaminación (otra cosa es si por encima de los límites legales o no), tiene un cierto riesgo de seguridad, ocupa mucho terreno en una ciudad con poco suelo. En fin, múltiples inconvenientes que, de unos meses a esta parte, el señor Zerolo está repitiendo mucho en los medios de comunicación de forma agresiva contra Cepsa, como si lo único importante fuera impulsar el nuevo "Cabo Llanos" a desarrollar donde están los terrenos de la Refinería, si es que ésta alguna vez se marcha de Santa Cruz.
La capacidad de producción de la Refinería es de 4´8 millones de toneladas, que están destinadas principalmente a cubrir la demanda de petróleo de los canarios. Su actividad es tal, que el 50 por ciento del total del volumen del movimiento de mercancías del puerto de Santa Cruz de Tenerife es generado por la Refinería. Es decir, los barcos vienen aquí a repostar combustible y entran soltando dinero por el puerto, ya que también se abastecen del resto de sus necesidades (agua, materiales, alimentos, repuestos…).
La Refinería da empleo directo a unas 405 personas, más 350 trabajadores de las empresas de servicios que allí desarrollan su labor y otras 270 dependientes de las empresas filiales de Cepsa que distribuyen y suministran el combustible a puertos y aeropuertos. Es decir, más de mil familias tinerfeñas dependen de la Refinería para subsistir, de forma directa. Pero un dato poco conocido, es que las 151 empresas que proveen a la Refinería de sus necesidades aquí en Santa Cruz de Tenerife, le facturaron el último año 61 millones de euros; y de éstas, Cepsa es el principal cliente de 23 de ellas que, a su vez, cuentan con 546 trabajadores en sus plantillas. Por lo tanto, ya estamos hablando de 1.600 puestos de trabajo, un dato sin duda a tener en cuenta. Desde luego, en el Partido Popular somos exigentes con el cumplimiento de la legislación medioambiental, pero también responsables con las fuentes de empleo de nuestra gente.
Por otro lado, la Refinería cuenta en sus instalaciones con una planta de cogeneración de energía eléctrica gracias a la utilización del gas residual de sus actividades. Pues bien, esta planta genera el 15 por ciento de todo el consumo de luz de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife y que, de hecho, fue fundamental cuando se produjo el Delta y quedó toda la ciudad a oscuras (y buena parte de la Isla).
La Refinería general el 37 por ciento de las exportaciones de Canarias al exterior, un peso específico fundamental en la balanza comercial de nuestra región. Además, estratégicamente existen otros datos, como que su capacidad de almacenamiento es de 1.300.000 m3 de combustible, lo que supone reserva suficiente para el consumo de hasta tres meses en el caso de bloqueo de la producción mundial del petróleo. Por si fuera poco, existe un último dato realmente importante por la inmediatez que supone: la Refinería paga 20 millones de euros en impuestos y tasas directamente a la Administración, fundamentalmente al Ayuntamiento de Santa Cruz, Autoridad Portuaria y Gobierno de Canarias. Dinero que luego revierte en las inversiones públicas.
El portavoz de nuestro partido en la capital, Ángel Llanos, en el último Pleno del Ayuntamiento ya advirtió claramente que no existe beneficio económico suficiente que justifique dañar la salud de los ciudadanos, pero tampoco eso es excusa para que Miguel Zerolo se empecine en una campaña demagógica exigiendo la retirada de la Refinería; sobre todo, sabiendo que el Ayuntamiento no es el competente para ello. Eso no es serio y la gente lo sabe. Lo responsable es valorar los beneficios que genera la Refinería, y exigir a Cepsa el máximo rigor en el cumplimiento de la legislación medioambiental. Esto último es lo que defiende Ángel Llanos y la gente también lo sabe. Por eso la mayoría ve en él la alternancia necesaria para devolver la seriedad perdida a la Alcaldía de Santa Cruz.
* Concejal del PP en Santa Cruz