FRANCISCO CASTELLANO (*)
La Sección Sindical de UGT en JTI Canarias se quedó perpleja ante la reunión que recientemente mantuvo el presidente del Ejecutivo autonómico, Paulino Rivero, con miembros del Comité de Empresa de Tacisa para abordar el futuro del tabaco, pues consideramos que esas personas no representan a la mayoría de los trabajadores y trabajadoras de la industria tabaquera y es el comité de una fábrica que no tiene actividad productiva y que cerrará de manera definitiva a finales de año.
Asimismo, resulta paradójico que el Gobierno canario siempre se reúna con el mismo representante sindical para analizar los problemas del sector del tabaco y no atienda las solicitudes que le hacen llegar otros comités de empresa de la industria tabaquera preocupados por el futuro de esta industria en Canarias. Además, con la pérdida de esta actividad tabaquera también peligran otras empresas de las islas suministradoras de servicios y materias primas, por eso la problemática del tabaco y las incertidumbres que tienen los trabajadores del sector deberían ser abordadas con más interlocutores válidos.
Así, para exponer actuaciones no deseables de ciertos representantes sindicales en JTI Canarias, señalaremos que la fusión de las dos fábricas de tabaco propiedad de la multinacional JTI en Tenerife, Gallaher Canarias (ex Cita) y Tacisa, conlleva el traslado del personal de esta última al centro de Cita y que todos los miembros del comité de la antigua Tacisa, que se han integrado al nuevo centro de trabajo, han perdido su condición de representantes legales de los trabajadores, y por ello los derechos inherentes a dicha condición, incluyendo el disfrute de horas sindicales. Además, aunque la integración de las dos plantillas se está realizando plenamente, algunos representantes sindicales han entrado como un elefante en una cacharrería promoviendo un proceso de revocación contra el comité vigente lleno de irregularidades e ilegalidades, que por supuesto la Sección Sindical de UGT denunciará en el Juzgado al comprobar que ciertos estamentos oficiales no han podido o no han querido parar esta sinrazón.
Nadie entiende que faltando poco más de un año para las próximas elecciones sindicales, se inicie toda esta arbitrariedad, que sólo genera inestabilidad, confusión y la división de los trabajadores, además de romper la paz social en este centro de trabajo y trasladar el conflicto laboral que durante quince años viene soportando Tacisa. Así, estos representantes sindicales asumen el protagonismo de la defensa de la industria tabaquera, pero su lucha no representa la defensa de todos los trabajadores del sector tabaquero. Además, es evidente que utilizan la imagen del presidente del Ejecutivo autonómico para hacer publicidad sindical. Lo preocupante es que el presidente del Gobierno canario se preste a ello, ya que hasta ahora sólo escucha y se fotografía con una sección sindical concreta.
* Presidente del Comité de Empresa de JTI Canarias, SA (Centro I)