ELFIDIO ALONSO
Además de los errores citados sobre el canto de Las Eras y el Baile de la Virgen (los dos son típicos de la isla de El Hierro y aparecen encuadrados bajo el epígrafe de Gran Canaria), la Magna Antología del profesor García Matos y su hija cuenta con unos comentarios contradictorios y arriesgados sobre distintos géneros del folclore musical canario, como vamos a comprobar seguidamente.
Tanganillo, Santo Domingo y Tajaraste.- Nada que objetar a las definiciones aportadas sobre estos tres géneros, si bien sólo el primero es exclusivo de Tenerife, ya que existen tajarastes en La Gomera y Hierro, y el ´Santo Doming´o también se canta y baila en La Gomera. Veamos lo que dice el cuadernillo que acompaña a las grabaciones de la Antología: "Corresponden estas tres canciones a bailes de pareja típicos de la isla de Tenerife, siendo sus títulos alusivos a las coplas de sus propios contenidos. Así, el de tajaraste procede del nombre que los isleños dan a la pandereta con la que acompañan la danza". Tal creencia de que tajaraste equivale a pandereta en lenguaje aborigen sólo consta en el trabajo que publicó Álvarez Delgado en la revista Tagoro (Las canciones populares canarias, La Laguna, 1944), faltando apoyaturas en otros autores que han optado por explicar el término desde el fenómeno de la onomatopeya (tajarajará) o bien extienden el significado a otros tipos de sonajeros. No existen por tanto datos suficientes para poder avalar esa rotundidad con que se expresa María del Carmen García Matos en la Magna Antología.
Isas.- Nuevamente la autora del comentario acude al elemento aborigen para tratar de explicar los orígenes de la isa canaria, nada menos. "Tradicionalmente se cree que el nombre de este baile del Archipiélago Canario es de origen guanche, pero este dato no está suficientemente demostrado". Menos mal que apareció la apostilla y la consiguiente explicación sobre la más que probable ascendencia peninsular: "La música y las canciones (¿), aún siendo de ascendencia peninsular (los estribillos que interpretan los instrumentos son aragoneses), tienen una línea melódica tal que da una personalidad eminentemente isleña al canto". Eso es otra cosa. Ocurre lo mismo con casi todos los géneros que configuran el repertorio folclórico canario, desde la folía a la malagueña, sin necesidad de tener que recurrir a la fuente aborigen a la hora de justificar la peculiaridad o rareza del género. En cuanto al nombre de isa existen opiniones para todos los gustos, desde su improbable conexión con el bable asturiano (no existe la palabra en el último diccionario) hasta los que piensan en el diminutivo de Isabel o en el iza sefardi, como lo escribió Wangüemert, ya recogida este hipótesis en la segunda edición del magnífico Diccionario histórico-etimológico del habla canaria, de Marcial Morera.
El Vivo.- Entre los comentarios más afortunados de la Antología figura la descripción sobre este baile típico de la isla de El Hierro, que también guarda relación con un género que aún se practica entre los judíos del norte de Marruecos. También tiene parentesco con bailes americanos, como el de La cachucha. Escribe la autora: "Peculiar de la isla de El Hierro y de carácter pantomímico y quizás simbólico es un baile que lo ejecuta una sola pareja a los sones del canto y del tambor y suele hacerse con ocasión de fiesta y diversiones, siendo, por tanto, muy frecuente su puesta en práctica". Y sobre la mecánica o coreografía de El Vivo, añade: "La bailadora, con el movimiento de sus brazos, hace ademán de peinarse el cabello, empolvarse o acariciarse la cara..., con la finalidad de distraer al bailador que trata de imitarla, y de esta forma conseguir derribarle el sombrero. Cuando logra dicho objetivo, tras fallar repetidas veces, se termina la danza y se da entrada a una nueva pareja".
Descripción correcta. No hay objeciones. Seguiremos.