JAVIER RUIZ
Querido sastre:
Ahora, la parroquia de San Juan pide a los vecinos sus dos manos, dos horas, dos tardes a la semana, para trabajar por el barrio e Isidro, el panadero, dice que no hay problema porque amasa y cuece de noche aunque ayer fue a negociar con el cura la posibilidad de que le deje una para poder abrir la puerta cuando vuelva a casa con el resto de su anatomía a dormir la siesta aprovechando el ratito. Hay días que el calor ofrece una tregua a las almas que habitan María Jiménez y el rosal de la azotea de Paco resiste el sol inclemente del mediodía produciendo hojitas que suplen a las que caen. Hasta una pequeña flor anuncia que brotará de su envoltorio verde para enseñar sus cachetes rojo bermellón, contrariando al pesimismo y pintando la nostalgia del color de la vida.
Adela, el Internet particular del Shangrilá santacrucero, ha suspendido el servicio que traslada las noticias de boca en boca recorriendo el barranco hasta los valles de Anaga. Hay quien dice que un disgusto fue el causante del bloqueo de la línea, nadie sabe a ciencia cierta, y cuando algún vecino le saluda esperando el boletín habitual de actualidad sólo acierta a decir con voz metálica: bienvenido al servicio de atención al cliente. Si su consulta es para el terminal desde el que llama, diga continuar; si nos llama por la nueva tarifa plana de voz, diga tarifa plana; de las siguientes opciones más utilizadas por usted, diga sobre cuál desea realizar su consulta... y así una interminable letanía que repite mecánicamente con la mirada perdida cada vez que le saludan.
A Juan, el presidente de la asociación vecinal, la preocupación le llevó a presentar una queja a la peculiar compañía. Le reclamó que su móvil dejó de funcionar estando en garantía y a los dos días Adela se acercó a su casa y con ese mismo tono de lata le comunicó que, por causas ajenas a la empresa, el precio de la reparación ascendía a 60 euros, que se le habría mojado el aparato. Si acepta el presupuesto, pulse uno... siguió.
Así, amigo sastre, que tal vez te encargue fundas impermeables para los teléfonos por seguirle la corriente. A ver si se le pasa y recupera la cobertura, aunque no sea 3G.