
Los príncipes de Asturias son los protagonistas de la portada de marzo de la edición española de la revista Vanity Fair. En el interior, un reportaje sobre la vida íntima de los futuros reyes de España contada por ellos mismos.
La noticia ha causado revuelo. No todos los días los príncipes conceden entrevistas y no todo el mundo en este país está de acuerdo con que Felipe y Letizia se decanten hacía un medio privado, con todas las interpretaciones que ello conlleva.
"'¿Mamá, tú en que trabajas?' 'Por España, hija, para tratar de mejorar el país'", es uno de los extractos del artículo, que cuenta detalles del día a día de la pareja, que rara vez abre las puertas de su casa.
Esta es la segunda vez que los príncipes eligen un medio privado -Vanity Fair pertenece al grupo internacional Condé Nast-, después de que en 2006 posaran para 'El País Semanal', el suplemento dominical del periódico 'El País'.
Aquel inocente posado en los jardines de su residencia terminó resultando polémico pues algunos medios de comunicación reprocharon al heredero a la corona y su esposa posar para un medio privado en lugar de hacerlo a través de la agencia estatal EFE, como suele hacer siempre la Casa Real Española cuando envía un comunicado o las tarjetas de felicitación navideñas con imágenes de la familia.
"La Casa Real sabrá por qué ha roto un pacto no escrito concediendo un edulcorado posado exclusivo a Prisa, en unas instalaciones que se pagan con el dinero de todos; ¿será que en la Casa la que manda es ella (refiriéndose a Letizia)?" , escribió entonces el periodista Miguel Ángel Mellado en el diario 'El Mundo'.
Esta vez, y para evitar problemas, al final se ha optado por una imagen oficial de la pareja para la portada, en lugar de un posado en exclusiva.
Tampoco es fácil que la Familia Real conceda entrevistas. El periodista Jesús González es de los pocos que ha podido entrevistar a la princesa de Asturias, otrora periodista. Eso sí, sin derecho a citar frases textuales de la futura reina consorte en su libro 'El club de las mujeres ambiciosas'.
Fuera de España hay más normalidad entre la prensa y la realeza. Esta misma semana el príncipe Guillermo de Inglaterra ocupa la portada de la revista Hello! – hermana de la española ¡Hola! – en un posado en exclusiva, que lejos de causar polémica, ha sido bien recibido ya que pretendía ayudar con el reportaje a las personas sin hogar – el fotógrafo de la imagen fue un 'sin techo' en el pasado –. Y no olvidemos cuando la fallecida Diana de Gales concedió una entrevista en la televisión británica tras su separación matrimonial contando detalles de su relación con el príncipe Carlos. En España sería inimaginable ver a Jaime de Marichalar sentado en el plató de televisión contado su divorcio con la infanta Elena.
La monarquía sueca tampoco pone pegas a los medios privados. Recientemente la hija menor de los reyes de Suecia, Magadalena, ha posado para la edición sueca de la revista 'Elle', y en el interior de la publicación ha concedido una entrevista dónde explica su día a día y su relación con su prometido.
Cuestión diferente son las monarquías no reinantes. La Familia Real griega, exiliada en Londres desde hace décadas, suele conceder entrevistas a la revista ¡Hola!, al igual que el pretendiente al trono de Portugal, Duarte Pío de Braganza. En Italia, incluso el príncipe Manuel Filiberto de Saboya ha cosechado un gran éxito entre el público tras participar en la versión italiana del concurso televisivo '¡Mira quién baila!'.
También las monarquías árabes se dejan entrevistar por medios privados. Rania de Jordania es un ejemplo de ello. La soberana del reino Hachemita tiene el honor de haber sido la protagonista de la primera portada española del Vanity Fair. La misma en la que un año y medio después aparecen ahora los príncipes de Asturias.

| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA OPINIÓN | LOCALIZACIÓN | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||