El profesional de los recados

Un joven, harto de no conseguir empleo, monta un servicio que ofrece gestiones de todo tipo, desde hacer la compra y arreglar bombillas hasta sacar certificados

29.06.2014 | 02:00
Diego Abreu, en la Plaza del Ayuntamiento de Tacoronte.
Diego Abreu, en la Plaza del Ayuntamiento de Tacoronte.

El miércoles pasado, cuando no habían pasado cuatro horas desde que Diego Abreu comenzara a repartir las primeras octavillas con la publicidad de su nueva iniciativa empresarial, ya habían llegado a las redes sociales y habían generado múltiples comentarios de admiración. "Recados y encargos Diego. 664 506 047. Le hago su recado o gestión donde usted quiera. Dos euros por recado. Regalos de flores, cambio de bombillas, lavar el coche o o llevarlo al taller o la ITV, entrega de regalos, llevar la mascota al veterinario, hacerle la compra... Por más recados en el mismo pedido sólo un euro más por cada uno", se lee en la copia de una de las cuartillas en un muro de Facebook, colgada por alguien al que le llamó la atención la oferta.

De hecho, sus dos primeros clientes se enteraron el mismo día por la red social de todo lo que podía hacer este joven tacorontero de 22 años. De ahí que llamaran de fuera de Tacoronte cuando él solo había repartido la publicidad en el casco del municipio en el que nació y en el que reside. Una era una chica de La Cuesta, La Laguna, que llamaba de una imprenta para que hiciera un reparto y otra, una santacrucera de Añaza que lo contrató para que le hiciera la compra a su madre en el supermercado.

Solo un día después de este debut tan exitoso, Diego Abreu estrenaba el equipaje con el que iba a ponerse manos a la obra sobre su motocicleta: un polo naranja con el nombre de la empresa en el pecho y en la espalda, y un pantalón azul oscuro. "Vi la octavilla en el muro de Facebook de un vecino al que solo conozco de vista y se fue desperdigando. La verdad es que me quedé sorprendido ante la rapidez con la que se extendió la publicidad", asegura el joven, que confiesa que esto le da todavía más ilusión para intentar triunfar.

Diego Abreu llevaba tiempo dándole vueltas a la cabeza para ver qué hacer con su vida. No terminó el graduado pero hizo cursos de albañilería porque quería probar en la construcción. El derrumbe del ladrillo lo dejó sin embargo sin salidas en ese sector, así es que probó en todo, desde camarero hasta "cáncamos" de todo tipo. Estuvo casi dos años en paro, escapando como podía, hasta que quiso poner fin a la incertidumbre dando un paso al frente, haciéndose autónomo y montando un proyecto empresarial.

Así fue como surgió Recados y encargos Diego. "Siempre fui una persona muy dada a ayudar a la gente, así es que pensé que podía dedicarme a eso precisamente, a hacer recados de todo tipo. Puedo arreglar una instalación eléctrica con la misma facilidad que sacar un certificado o hasta pintar una casa si hace falta", comenta.

Al primero al que contratará si todo sale bien será a su padre, Juan Manuel Abreu, de 53 años, que está sin trabajo. "Me ayuda mucho y me da ánimos. Él sí que es un verdadero manitas. Yo solo me apaño al lado de él", asegura. Los precios y el diseño de la oferta los decidió navegando por internet. "Vi empresas y particulares que se dedicaban a esto, los precios que pedían y me inspiré en los que me parecieron más razonables".

No ha pedido todavía ayuda a las administraciones pero asegura que lo intentará, así como que se abrirá a ofertas que surjan por toda la Isla, no solo en Tacoronte. ¿Cómo se prefiere vender? "Yo solo le diría a los clientes que estoy muy ilusionado con salir adelante y que soy un chico amable, trabajador y honrado".

Por llevar un regalo de hasta 10 artículos cobra tres euros y cuatro por 15 artículos. Se ofrece a ir a buscar la bombona en caso de apuro, a llenar la nevera de casa, a arreglar certificados y hasta a acompañar a quien lo necesite al médico. "Creo que hay mucha gente que me necesita. Aquí estoy para servirles", concluye. Por cierto, por cada 5 recados, uno lo hace gratis.

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