Santa Cruz

Papas para sanar... y ganar

El chef chicharrero Jorge Peñate, campeón de Canarias, es un ejemplo de superación: aprendió con su madre y con 16 años se marchó a trabajar a hoteles del Sur

02.06.2014 | 09:05
Jorge Peñate, en la Plaza de España.
Jorge Peñate, en la Plaza de España.

Las papas le valieron la máxima puntuación del jurado del X Campeonato Regional Absoluto de Cocineros de Canarias, celebrado la semana pasada en el Recinto Ferial, y será este producto uno de los destacados en el restaurante que le gustaría abrir. Jorge Peñate solo tiene 30 años pero ya ostenta el cargo de segundo jefe de cocina del Restaurante Las Aguas, regentado por Braulio Simancas, en el Hotel Bahía del Duque de Adeje. Aunque cuando era más joven soñaba con ser odontólogo, la cocina se cruzó en su camino cuando aún era menor de edad y, desde entonces, ha demostrado que con ganas y dedicación se puede conseguir cualquier cosa.

Esta joven promesa de la cocina pasó su niñez en el santacrucero barrio de Ofra. Peñate tiene tres hermanos y cuando su madre se quedó viuda –él tenía diez años–, empezó a trabajar en el Restaurante Alejo, en plena capital chicharrera. Allí llegó a ser jefa de cocina. Mientras ella trabajaba, un joven Jorge la acompañaba en la cocina mientras estudiaba y, entre descanso y descanso, ayudaba a su progenitora a pelar papas y, sobre todo, a envolver los bocadillos que le encargaban.

Ya desde que su madre trabajaba en la restauración, Jorge Peñate mostraba su destreza entre los fogones. "Cuando iba de acampada siempre cocinaba yo", explica el joven, por lo que sus amigos se aprovechaban de sus dotes y disfrutaban de ricas y variadas comidas que el chicharrero preparaba.

Después de haber estado todo un verano pintando casas para conseguir dinero, Jorge Peñate se trasladó, con 16 años, al sur de la Isla. Con 30.000 pesetas y una bolsa con ropa, abandonó la casa de su madre para conseguir labrarse una carrera en el mundo de la cocina. Asegura que tuvo la suerte de entrar a trabajar en uno de los restaurantes del Hotel Bahía del Duque nada más emanciparse.

Solo dos años después de comenzar a dedicarse profesionalmente a la cocina se presentó a su primer concurso gastronómico. El chef explica que participar en estos campeonatos le hace sentirse realizado y, desde el primero en el que estuvo presente, ha obtenido muy buenos resultados, demostrando que es perfectamente capaz de dejar bien alto el nombre del Archipiélago canario en lo que a gastronomía se refiere.
Muchos de los concursos a los que se ha presentado han sido regionales y nacionales. Por eso, después del reconocimiento que le fue otorgado la semana pasada, no descarta presentarse a algún concurso internacional para tener que enfrentarse a nuevos retos.

Al Campeonato Regional Absoluto de Cocineros de Canarias ya se había presentado en 2004, con solo 20 años, y quedó en un tercer puesto que le supo a poco. Hace dos años, en 2012, también obtuvo el mismo resultado, por lo que pensó que si este año no ganaba, no volvería a presentarse más.

Durante algún tiempo, descartó participar en esta última edición pero su mujer lo hizo cambiar de opinión. Ella sufre, desde hace un año, cáncer de huesos y "durante su enfermedad está demostrando que si se lucha, se puede conseguir cualquier cosa", explica el cocinero, que quiso dedicarle a ella su victoria. "Le prometí a mi mujer, tres días antes del campeonato, que ganaría y no podía fallarle", asegura.

Al igual que su incursión en el mundo de la cocina se debió, en buena medida, a su madre, el hijo de su mujer también está aprendiendo a amar la gastronomía mientras ve trabajar a Jorge entre los fogones. "Se trata de un oficio bonito pero sacrificado", explica el chef, que reconoce que si el pequeño, de 11 años, quiere seguir sus pasos. Se encargará de enseñarle todo lo que sabe.

El pequeño y su mujer se han convertido en los mayores seguidores de Jorge Peñate, que asegura que sus ánimos son lo mejor con lo que puede contar antes de enfrentarse a un jurado. Y, así, el hijo de su mujer lo apoyó en todo momento durante el último campeonato vistiendo, también, un delantal.

La enfermedad de su mujer le ha hecho, además, aumentar su conocimiento en diversas ramas de la gastronomía y ahora está convirtiéndose en un verdadero experto en gastrobotánica. Explica que actualmente se le da muy poca importancia a los alimentos verdes en las dietas, así como a las alergias en los platos que se sirven en muchos restaurantes. Así que ahora reconoce que le ha tocado estar al día en todos estos temas, no solo por su trabajo, sino también para ponerlos en práctica en su faceta más personal.

A lo largo de los 14 años que lleva trabajando en los diferentes restaurantes de hoteles del sur de la Isla, no ha dejado de formarse. En el Restaurante de Las Aguas trabaja junto a otros tres cocineros que intentan superarse cada día para poder llegar lo más lejos posible. Los platos que preparan son "cien por cien canarios" y, de entre todos ellos, Jorge Peñate no duda en elegir como favorito la degustación de papas y mojos que cada cierto tiempo introducen en su carta de 15 platos y que, además, tiene mucha aceptación.

Son muchos los años vinculados al Hotel Bahía del Duque, que hoy en día considera que es como su casa, pero Peñate reconoce que su sueño es montar su propio restaurante. Aunque no se ha marcado una fecha para cumplir este reto, sí sabe que sería un establecimiento a pie de costa, donde se ensalzara el valor del producto canario.

La papa de la tierra sería uno de los artículos que no podrían faltar en su negocio, así como uno de los aliados que le ayudaron a hacerse con el título de mejor cocinero de Canarias la semana pasada. De aquella jornada destaca el trabajo de su ayudante, Luis Martínez. El funcionamiento del campeonato permitió demostrar la compenetración y confianza que hay entre los dos cocineros.

Son ya 14 años los que lleva este joven trabajando entre fogones pero parece que habrá platos de Peñate para rato. En las Islas y fuera de ellas.

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