Santa Cruz

Renovarse o morir

El propietario de Porcelanas London, Javier Méndez, asegura que la clave para que una tienda aguante cuatro décadas es adaptarse a las necesidades del cliente

01.06.2014 | 00:41
Javier Méndez, muestra los detalles de su escaparate
Javier Méndez, muestra los detalles de su escaparate

Aunque Porcelanas London lleva abierta casi cuatro décadas, Javier Méndez, su propietario, cogió la tienda hace 32 años. "Una vida entera", destaca. Comenzó vendiendo figuras de porcelana llegadas de Inglaterra o de países asiáticos, siempre con la idea de potenciar el comercio del menaje para el hogar. Ahora el motivo de su establecimiento es prácticamente el mismo, aunque ya son pocas las figuras de decoración que ofrece. Su filosofía es clara: para poder sobrevivir lo que importa es adaptarse a los tiempos y traer la mercancía que pide el cliente que siempre se mueve por modas.

Ahora lo que toca es la cocina y, sobre todo, la repostería. Es lo que manda. En sus expositores no faltan todo tipo de artilugios para ponerse manos a la masa. Moldes y utensilios para hacer cupcakes se mezclan con calderos, sartenes y hasta delantales. También hay espacio para las herramientas con las que poder elaborar un gin-tonic –también muy de moda– e incluso tablas plegables para facilitar el trabajo a la hora de cortar alimentos.

Javier es asturiano. Se mudó a Tenerife y al poco tiempo de llegar a la Isla se decidió por este comercio, ubicado desde el minuto uno en la céntrica calle Suárez Guerra. De esta época ya son pocos los que quedan y salvo algunas excepciones, durante años, han abierto y cerrado un sinfín de tiendas que han corrido mejor o peor suerte.

La zona en la que está ubicada esta tienda, con los años, "ha cambiado muchísimo". Antes, "cuando estaba abierto Galerías Preciados, la calle era un hervidero de gente, todo el día de un lado para otro. No había muchas opciones como grandes superficies donde poder ir a comprar", aclaró. Ahora ya no hay tanta suerte. Las grandes superficies, "aunque tienen que estar", han propiciado un bajón importante en el número de ventas. La posibilidad que tienen de jugar con los precios abruma al comercio pequeño. "Pero hay hueco para todos", matizó Javier siempre optimista.

En Tenerife nacieron sus dos hijos, que ya son mayores. Uno está trabajando fuera y el otro, estudiando también lejos. "No creo que vuelvan", aseguró. Junto a él está su mujer, que sin duda es el apoyo fundamental para poder salir adelante, tanto en casa como en Porcelanas London. "Si no fuera por ella, todo sería mucho más complicado", afirmó.

Cuando él tomó las riendas, además de figuras y menaje, se vendían muchos artículos de regalo. Ahora también. Lo bueno que se encuentra el cliente es que, con una gran variedad de precios, puede encontrar casi cualquier cosa que se imagine relacionado con la cocina.

Clientela fija
Ahora, en su afán por adaptarse a los tiempos que corren, cuentan con un perfil en la red social Facebook. "Tenemos muchos seguidores, y siempre ponemos las novedades, lo que traemos nuevo, con fotos", explicó. Si a alguien tiene que agradecer su apoyo es a los clientes. "Lo cierto es que tenemos mucha clientela fija, que nos apoya siempre, y que siempre se acuerda de nosotros cuando tiene que comprar algún regalo", expuso.

En más de una ocasión ha descubierto que mujeres de hasta tres generaciones han resultado ser clientes suyas. "Se agradece que siempre cuenten con nosotros", confirmó este empresario. Por esa clientela, y por captar a nueva, es por lo que trabaja con la filosofía de "renovarse o morir". "Hay que tener de todo, para que tengan donde elegir, e incluso traer lo que te piden, siempre", añadió.

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