El Archipiélago elude los ajustes tras imponerse "la política a la burocracia"

Clavijo aplaude a Bruselas por entender que la austeridad tiene un límite - Dávila asegura que el nuevo plan no afecta a Canarias

28.07.2016 | 09:54
El presidente Fernando Clavijo (tercero por la izda.), en el inicio del encuentro que la delegación canaria mantuvo ayer con el comisario Karmenu Vella.

La delegación canaria desplazada esta semana a Bruselas, encabezada por el presidente regional, Fernando Clavijo, se mostró ayer plenamente satisfecha ante la inexistencia de sanciones contra España tras apartarse de la senda de consolidación fiscal marcada por la Comisión Europea (CE). La consejera de Hacienda, Rosa Dávila, explicó que la nueva hoja de ruta que se articule, en ningún caso supondrá nuevos recortes para la comunidad autónoma, que sí ha cumplido con los objetivos marcados. A su juicio, la decisión de la CE ha enviado un mensaje nítido: "Aquí no manda la burocracia, sino el sentido común y la política".

Igual de transparente resultó la lectura realizada por el jefe del Ejecutivo canario, quien estimó que las autoridades europeas han caído en la cuenta de que no se puede "someter a los ciudadanos a unos recortes que acaben quebrando el estado de bienestar". El más importante de los asuntos con que Clavijo y su equipo acudían a la capital europea quedó resuelto incluso antes de reunirse con el portavoz de la Comisión, el griego Margaritis Schinas. Canarias tenía el objetivo de convencer de la injusticia que supondría padecer los efectos de la multa -en forma de retención de fondos europeos- cuando se ha mantenido dentro del corsé presupuestario impuesto durante los últimos cuatro años. Más aún tratándose de una región ultraperiférica (RUP) que padece los efectos de la lejanía del continente y una de las tasas de desempleo más altas de la UE.

No hizo falta poner toda la carne en el asador. A media mañana, el Colegio de Comisarios confirmaba la ausencia de sanciones. "Estamos satisfechos", manifestó Fernando Clavijo, que calificó como "acertada" la decisión y estimó que esta confirma que la UE "no puede ser ajena a todo lo que ocurre a su alrededor". No obstante, señaló que las Islas van a poner especial énfasis a partir de ahora en la "agenda política" europea.

¿Por qué esa especial vigilancia cuando la situación se ha saldado positivamente? Las autoridades europeas han virado el timón de la política de acoso a las cuentas de los estados miembros del segundo y tercer escalafón, pero el mecanismo de control observará más de cerca, si cabe, el cumplimiento por parte de España. Se trata de colocar la venda antes de que haya herida o, lo que es lo mismo, desterrar la posibilidad de que se congelen fondos destinados a las Islas antes de que haya desviación sobre lo acordado.

En cualquier caso, Clavijo mostró su confianza en que España podrá cumplir los límites que marca el nuevo escenario. De que suceda así depende que existan o no esos problemas futuros en los que de nuevo Canarias tendría que apretar en la capital europea para quedar al margen de sanciones.

Tanto el presidente canario como Rosa Dávila destacaron, además, como positivo que el nuevo Gobierno de España sepa a qué atenerse antes de tomar las riendas del país. Al respecto, la consejera de Hacienda reclamó con urgencia una muestra de "responsabilidad" por parte de los partidos que en la actualidad negocian la conformación de un nuevo Ejecutivo central.

Será el ministro de Hacienda de ese nuevo equipo rector español -no puede hacerlo Cristóbal Montoro, que está en funciones- el que lleve al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) el nuevo cuaderno de deberes que habrán de rellenar las comunidades autónomas, además de elaborar el mapa completo del reparto del ajuste, que también implica al Estado y la Seguridad Social. Al nuevo Gobierno le corresponderá la labor de elevar al Parlamento ese nuevo plan para recortar los 5.000 millones de euros en dos años.

Europa no esperará. Dos años lo son al margen de los problemas internos de España. Es decir, los plazos corren independientemente de que las negociaciones entre los partidos fragüen o sea necesario acudir a las urnas por tercera vez.

De que el país fije la nueva senda de cumplimiento con Europa depende que las comunidades autónomas conozcan el techo de gasto que no podrán superar sus cuentas el próximo año. De ahí la urgencia a la que aludió Dávila, quien descartó rotundamente que los nuevos recortes ni siquiera rocen al Archipiélago. "Ese ajuste lo tienen que hacer quienes han incumplido, nosotros vamos a estar siempre dentro porque nuestro presupuesto de 2016 ya estaba en el 0,14% y con la ley de crédito extraordinario ni siquiera consumíamos un 0,3%", expuso. El Consejo de Gobierno canario ya ha fijado en el 0,1% el límite presupuestario para el próximo ejercicio. Eso es lo que marca la senda operativa actual y que será sustituida por la que nazca del mandato aprobado ayer por la CE.

El periplo de las autoridades canarias por Bruselas lo completó el encuentro con el comisario de Medio Ambiente, Asuntos Marítimos y Pesca, el maltés Karmenu Vella, a quien Narvay Quintero, consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias, expuso las dificultades por las que atraviesa la pesca artesanal de las Islas.

Quintero solicitó un tratamiento específico para las RUP que, como en el caso del Archipiélago, ven cómo las normas estatales les impiden acceder a unas capturas a las que, en virtud de la normativa europea, tendrían derecho. Además, el consejero le recordó la importancia de incluir en las negociaciones con terceros estados -Mauritania y Marruecos en este caso- factores como que parte de las capturas se descarguen en Canarias.

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