Sector turístico

Hoteles y apartamentos emplean a 11.000 trabajadores más que en 2010

La patronal Ashotel cree que la tarifa plana en los vuelos entre Islas no contribuiría al fomento de la competencia

04.06.2016 | 02:00

Los servicios de alojamiento, es decir, hoteles y apartamentos, emplean en Canarias a prácticamente 60.000 trabajadores. Un total que supone casi 11.000 empleados más que en 2010, año en el que la crisis socioeconómica comenzó a agravarse sobremanera. El dato lo expuso ayer la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (Ashotel) para posicionarse frente a quienes han arremetido contra el subsector por una pretendida escasa aportación en la creación de puestos de trabajo.

El presidente de Ashotel, Jorge Marichal, puso sobre la mesa otro dato que suele soslayarse, aseguró, en las críticas hacia el empresariado hotelero: esos cerca de 60.000 empleados no representan ni siquiera la mitad de los 129.500 trabajadores de todo el sector de la hostelería (bares, restaurantes y demás ocupan a alrededor de 69.500 personas). Marichal sentenció, en definitiva, que una actividad que emplea a 60.000 trabajadores difícilmente podría resolver los problemas de un paro que alcanza a unos 250.000 canarios. En cualquier caso, las cifras que suministró la patronal hotelera de la provincia de Santa Cruz de Tenerife ponen de manifiesto que no hubo destrucción de empleo ni en los años más duros de la crisis, no al menos en términos interanuales. Eran algo menos de 48.500 quienes trabajaban en los hoteles y apartamentos de las Islas allá en el primer trimestre de 2010, cantidad que ha sido sucesivamente mayor en cada uno de los trimestres iniciales de los siguientes ejercicios. Aunque el crecimiento sí se ralentizó (50.992 empleados en marzo de 2011, por ejemplo, y solo 700 más un año después), no se produjo esa severa destrucción de puestos de trabajo que caracterizó al período de estrecheces.

Con todo, el gerente de Ashotel, Juan Pablo González, explicó que el principal obstáculo con que se topan en los hoteles para la contratación de personal local es el insuficiente dominio de idiomas. "Yo conozco a muy poca gente que hable tres idiomas y que no esté trabajando", agregó Marichal, que insistió sobre las dificultades que implica contratar a alguien "que no puede comunicarse con un cliente". El gerente de la asociación sacó a colación un hecho que, afirmó, evidencia el problema: de los 38.275 demandantes de empleo en la hostelería, hasta un 62,6% no domina lengua alguna al margen del español.

Durante el encuentro con representantes de los medios de comunicación que Ashotel celebra anualmente, el empresariado hotelero mostró también su poca fe en la tarifa plana para los vuelos interinsulares, habida cuenta de que no contribuirá, a su juicio, al fomento de la competencia. Al respecto, el propio Marichal ahondó en los argumentos que días atrás ya había avanzado a la opinión de tenerife. El presidente de la patronal reclamó así unas condiciones de competencia "razonables", de modo que el precio de los pasajes sea igualmente "razonable". Marichal apuntó que, en este sentido, la tarifa plana "no ayuda demasiado", e incluso recordó que las actividades subvencionadas no suelen concluir en éxito; por el contrario, apuntó, terminan cuando lo hace la subvención. En consecuencia, el primer representante de la asociación hotelera pidió públicamente a la Administración que, "se haga lo que se haga" (el Gobierno de Canarias apuesta por aumentar la bonificación de que disfrutan los residentes antes que por la tarifa plana), "se favorezca la competencia".

No en vano, Marichal afirmó que en el Archipiélago hay mercado para que convivan varias empresas, lo que redundaría en beneficio no solo de los canarios, sino también del turismo de masas, que podría así llegar a las islas periféricas. "Ahora mismo, dar un salto de Tenerife a Lanzarote es inviable para la gran mayoría, porque casi cuesta más el pasaje que el alojamiento", ejemplificó.

Norwegian

Al hilo de lo anterior, el presidente de Ashotel puso como ejemplo el caso de Norwegian, cuyo establecimiento en la región posibilitó, ya desde las primeras semanas, dijo, que los precios bajaran sensiblemente. Esto demuestra, argumentó Jorge Marichal, que Ashotel no iba descaminada cuando apostó públicamente por la constitución de una aerolínea propia en pos de mayor competencia y de abaratar el coste de los márgenes económicos de los turoperadores. "No estábamos locos", enfatizó. Sea como sea, reconoció que el momento era entonces, hace dos años, y no ahora.

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