Alberto Villalobos: "En Tenerife hay alrededor de 1.500 trabajadores del sector clandestinos"

"Las pymes suponen el 97% del total de sociedades creadas en el Archipiélago", asegura el presidente de la Federación de Empresarios del Metal y Nuevas Tecnologías

15.05.2016 | 01:49

Alberto Villalobos es el presidente de la Federación de Empresarios del Metal y Nuevas Tecnologías de la provincia tinerfeña (Femete) desde el verano pasado, una patronal que engloba a más de 10.000 trabajadores en sectores como la automoción, la siderometalurgia, las instalaciones auxiliares de la construcción, las nuevas tecnologías, la náutica, las energías renovables, los gestores de residuos, los electrodomésticos o las joyerías. Con 30 años de experiencia en el sector, el tinerfeño coge el mando de la federación con el entusiasmo de recuperar las cifras que registraba antes de la crisis. También promete luchar contra la lacra que suponen las empresas y profesionales clandestinos, que representan el 25% del total. Todo con el objetivo de apostar por una industria que diversifique la economía de la Isla y no la ate "a vivir permanentemente del turismo".

¿De qué salud goza el sector ahora mismo?

Podemos decir que está mejorando dentro de una situación que venía siendo bastante negativa. Esta crisis ha estado dándonos muy duro hasta el 2013. En el 2014 las cosas empezaron a mejorar y el 2015 siguió esa tendencia. Ahora, aunque hay mucho daño hecho, el sector se está recuperando. Se va creando, poco a poco, algo de empleo. Este año ha habido un poco de freno de la tendencia, quizás por la incertidumbre política de Madrid, pero seguimos esperanzados porque vayamos a mejor.

¿Cómo les afecta la economía sumergida?, ¿está siendo cada vez más dura?

La competencia desleal siempre ha existido. En líneas generales, no hay mucha voluntad política para acabar con esto. Hay que entender que es gente que lo está pasando mal y que no es fácil ir contra ellos cuando también suponen votos en las urnas. Nosotros hemos hecho un trabajo para saber donde está nuestra economía sumergida y hemos dado hasta nombres y direcciones.

Entonces, ¿los tienen localizados?

Sí, tuvimos un programa de colaboración con el Gobierno de Canarias desde el 2001 hasta el 2011 para ayudar a la gente que no sabía o no se había dando cuenta de que estaban trabajando en la ilegalidad. En esos diez años, hicimos unas 11.000 visitas. La mayoría de estas empresas se regularizaron, pero también presentamos 200 expedientes de denuncia ya que vimos que no era gente que no es que no supiera sino que no quería. Sin embargo, durante todo ese tiempo, el Gobierno no visitó ni a una.

¿Conocen las cifras de profesionales clandestinos en el sector?

Todo va en orden a unas estadísticas generales. En Canarias, existen unas 12.500 empresas en el sector, aproximadamente 6.000 en Tenerife. Si calculamos que la economía sumergida está ahora mismo en torno al 25%, pues nos da una cifra de 1.500. Quizás no son empresas constituidas como tales, pueden ser también autónomos, por ejemplo. Lo más común son los talleres de mecánica, de gas, de electricidad o de informática, que actúan de manera oculta.

¿Cómo se puede luchar contra ellos?

Habría que tener medios, inspectores de Trabajo y de Hacienda, que fueran acompañados a por estas empresas ilegales. Pero como hay crisis, no hay medios y tampoco hay mucha voluntad política, lo cierto es que no se hace.

Se ha marcado el objetivo de volver a conseguir las 1.700 empresas asociadas, una cifra que hoy en día se sitúa en 1.300...

Este objetivo era el número de asociados que teníamos antes de la crisis. Creo que va a ser duro y que hay que trabajar mucho. Es un reto que nos ciframos de aquí a finales de 2017, pero creemos que es posible porque lo natural es que la recuperación continúe y sigamos creciendo.

¿Que oportunidades ofrece África para el sector?

La costa occidental de África está demandando ahora muchos productos y servicios. Es un continente en el que ya hay clase media y consumo en países como Marruecos, Senegal, Cabo Verde o Gambia. Ellos ahora se están industrializando y nosotros podemos apórtales muchas cosas. La conectividad, tanto digital como de transporte, ha mejorado mucho y facilita que nuestras empresas puedan empezar a visualizar algún tipo de oportunidades de negocio en estos lugares.

¿Qué porcentaje suponen en Canarias las pymes?

La cifra es tremenda. A raíz de un estudio que nosotros hicimos el año pasado, nos dimos cuenta de que a nivel nacional, la micro empresa, en las que trabajan menos de diez empleados, suponen el 87%. En el Archipiélago, el dato se eleva hasta el 97%. Son 127.000 empresas con menos de diez trabajadores. Esto dice mucho de cómo hay que plantear las políticas de ayuda ya que nosotros generamos el 80% del empleo privado.

Se han mostrado en contra de la implantación de las gasolineras fantasmas en las Islas, ¿que podría suponer su instalación?

El tema es preocupante. El problemas es que estas gasolineras se ponen en una determinada superficie y dispensan el combustible exactamente igual de cómo lo haría una máquina de tabaco. No hay ningún profesional que pueda ayudar. Ahora mismo, en Canarias, hay 3.500 puestos de trabajo relacionados con las gasolineras que, evidentemente, estarían en peligro. Además, hay un problema de seguridad ya que si ocurre algún tipo de incidente no habría nadie para resolverlo. También nos preocupa que alguien con una discapacidad física nunca pudiera pararse en esta gasolineras.

¿A qué aspira en este mandato?

Somos la mediana y pequeña industria de Canarias y no podemos pensar que el turismo no va a salvar la vida permanente. El turismo es importantísimo pero debemos ser capaces de generar otro tipo de actividades económicas e industriales que permitan diversificar la economía y nos lleve a bajar el nivel de paro. Nosotros aspiramos a ser uno de esos sectores que tienen esa capacidad.

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