El lleno turístico por la Semana Santa dispara los precios de los alojamientos

El coste de tres noches para dos personas en un cuatro estrellas llega a superar los 1.000 euros

20.03.2016 | 02:00

La demanda de alojamiento supera a la oferta en Canarias esta Semana Santa y el mercado no tiene piedad con los consumidores cuando se da esta circunstancia. Precios desorbitados que, en buena parte de los casos y, sobre todo, en Tenerife y Gran Canaria, colocan por encima de los 1.000 euros el coste de dormir en un establecimiento de cuatro estrellas las tres noches que transcurren entre el Jueves Santo y el Domingo de Resurrección.

Alojarse a precios neoyorquinos en el Archipiélago. A eso ha conducido el rotundo éxito del negocio alojativo, provocado por que este año la festividad llega cuando aún no se ha apagado el ímpetu de la temporada alta. Eso ha determinado que los hoteles y apartamentos hayan partido desde un nivel de ocupación muy elevado –el 80% o más– cuando se han puesto manos a la obra para aprovechar el tradicional tirón que la Semana Santa aporta a sus negocios. En otras palabras, pudieron ofertar pocas camas en comparación con otros años, porque buena parte de ellas ya tenían ocupantes.

Caminos diferentes

Cuando se dan estos casos, las empresas no se rigen por una política común a todas ellas. Cada una elige su camino, en casos muy diferente al que toma la competencia, en el intento de colgar el cartel de completo. Desde el hotel de cinco estrellas en el sur de Tenerife que pide más de 2.000 euros por esas tres noches hasta las que, como un bróker, mantienen la vista puesta en el mercado en todo momento para ajustar el precio a las reglas de oferta y demanda sin salirse del rango que hace pagables sus tarifas.

Las primeras buscan "maximizar la venta", señala el economista especializado en turismo Antonio Garzón. En el protocolo de venta de las segundas, la idea fuerza es que el éxito se alcanza cuando se vende hasta la última cama. De esta idea bebe Dunas Hotels & Resorts, cuyo director general, Ángel Luis Tadeo Felipe, afirma que la empresa "siempre cierra a cero" camas disponibles la Semana Santa.
Esta práctica es conocida como revenue management o análisis de pequeños entornos de mercado que ayudan a encontrar al cliente preciso en el momento preciso para el producto preciso. Todo ello dirigido a satisfacer el objetivo empresarial de obtener el máximo beneficio posible. Y con tantas variables en juego, la atención a la evolución de cada una de ellas debe ser permanente, con lo que los precios fluctúan de un momento para otro como si se tratara de los títulos de una empresa cotizada.

"Sé de alguien que compró en Las Palmas a más de 1.000 euros", relata Tadeo Felipe, "pero es un caso aislado, no es lo usual". A su juicio, poner ese precio persigue "más no vender", lo que podría mantener la cama en un fondo de maniobra que serviría para satisfacer la demanda de última hora, cuando las tarifas volverían a colocarse en un rango asumible para un grupo más numeroso de potenciales compradores. "No es la política por la que nos regimos nosotros, que ya estamos completos a falta de vender las últimas camas entre los canarios que quieran pasar estos días en el Sur", explica.

La tónica general en las zonas turísticas es la de estar prácticamente llenas. La patronal del sector en la provincia occidental (Ashotel) sitúa en el 95% la ocupación en el sur de Tenerife, porcentaje que desciende al 92% en el norte.

Lo que resta para alcanzar el cien por cien es lo que se pone a la venta con precios como 660 euros para descansar en playa de Las Américas de jueves a domingo, más de 1.000 por un cuatro estrellas en Adeje o los más de 2.000 que pide un cinco estrellas de la misma isla. No son casos aislados. Bungalós de dos estrellas en Maspalomas se cotizan a 544 euros.

Un recorrido por las OTA (Online Travel Agencies) permite constatar las diferentes formas de abordar la cuestión aludidas por el director general de Dunas Hotels & Resorts. Son también numerosos los casos en los que productos similares a los expuestos llegan a bajar hasta los 300 euros.

Claro que, como señala el presidente de IFA Hotels (Grupo Lopesan), Santiago de Armas, "si hay precios tan elevados en esta fecha, es porque en otras ocasiones ha habido comprador". Además, el también presidente de la Comisión de Turismo de la Cámara de Comercio de Gran Canaria sospecha que "resta ya poco tiempo como para considerar posible que bajen".

Todos los consultados explican que la obligación principal es la de cumplir los cupos contratados con los turoperadores. Y volvemos al principio. Solo atender esa necesidad deja ya pocas camas para la venta libre en el mercado. "Siempre hay cancelaciones de última de hora por enfermedad o cualquier otra cuestión", señala Tadeo Felipe. Quienes esperan al último momento pueden encontrar alguna de esas plazas a buen precio, pero corren el riesgo de no conseguirla y tener que quedarse en casa.

Los ´release´ están cubiertos

Los acuerdos para liberar plazas o release entre hoteleros y turoperadores están ya cumplidos. Lo que queda en el mercado ahora mismo es "venta libre", según detalla Antonio Garzón. En el contrato que los mayoristas firman con los establecimientos alojativos, se establece un plazo a partir del cual si las camas garantizadas por el turoperador no están ocupadas, pueden ponerse a la venta. La llegada del producto al mercado por esta vía es siempre más cara, detalla Garzón, ya que es lógico dejar que sea el mayorista que garantiza un mayor nivel de ocupación en el conjunto del año el que pueda ofrecer los mejores precios. Es así de manera general, porque existen casos en que, viendo que la habitación queda sin ocupantes, el hotelero decide en el último momento bajar el precio en busca de clientes.

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