37 ayuntamientos incumplen con la actualización del catastro

Santa Cruz, Las Palmas, Mogán, La Oliva y Betancuria lo revisarán en 2016 tras más de 19 años sin hacerlo

19.10.2015 | 12:36
Panorámica aérea de Santa Cruz de Tenerife.

Un total de 37 ayuntamientos de los 88 de Canarias (42%) han incumplido con el plazo máximo de diez años que da el Estado para actualizar el valor catastral de sus bienes inmuebles rústicos, urbanos y de características especiales. Aunque 16 de esos ayuntamientos han abierto o han sido obligados a abrir el proceso este año para revisar el catastro en 2016, llegan tarde, algunos muy tarde. Ahí están Betancuria, La Oliva, Santa Cruz de Tenerife, Mogán o Las Palmas de Gran Canaria, que debían haber hecho la renovación hace al menos nueve años y en el caso del primero, hace nada menos que 16. De estos municipios incumplidores, 20 son de la provincia de Santa Cruz de Tenerife y 17 de la provincia de Las Palmas.

Pero hay casos más graves todavía. Nueve ayuntamientos del Archipiélago debían haber abierto el proceso hace entre 8 y 5 años y, sin embargo, no lo han solicitado todavía, a diferencia de los otros 16 comentados. Son San Bartolomé de Tirajana, Santa Lucía, Pájara, Arona, Güímar, Los Llanos de Aridane, Tazacorte, Puerto del Rosario y Valleseco. Por tanto, tendrán que pasar al menos dos años para que los bienes inmuebles rústicos, urbanos y de características especiales tengan el valor catastral que les corresponde con la situación actual del mercado.

El catastro inmobiliario es un registro administrativo dependiente del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas en el que se describen los bienes inmuebles rústicos, urbanos y de características especiales. Los municipios españoles están obligados a pedir la actualización de los valores catastrales de todos los inmuebles con una periodicidad de entre cinco y diez años con la finalidad de homogeneizarlos y referenciarlos uniformemente con los valores de mercado. "Este procedimiento se inicia de oficio o a instancia del Ayuntamiento correspondiente", informa el Ministerio de Hacienda.

El valor catastral de los inmuebles urbanos corresponde a alrededor de entre el 50 y el 55% del valor real y su finalidad es de carácter tributario, proporcionando la información necesaria para la gestión, recaudación y control de diversos impuestos de las administraciones estatal, autonómica y local. A estos efectos, el Catastro facilita el censo de bienes inmuebles, su titularidad, así como el valor catastral que es un valor administrativo que corresponde a cada inmueble y que permite determinar la capacidad económica de su titular.

El principal tributo del que depende el valor catastral es el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), popularmente conocido como la contribución. La competencia del IBI recae en el ayuntamiento, cuyas arcas se nutren en gran medida de este pago anual que tienen que hacer los propietarios de los inmuebles. De todos los impuestos que ingresan directamente los consistorios, el IBI representa más de un 55%, dato que indica la importancia que tienen para la financiación de los servicios y obras públicas de carácter municipal. Hoy, un chicharrero por ejemplo con una vivienda cuyo valor catastral es de 45.000 euros paga anualmente alrededor de 250 euros de IBI. Pero hay otros impuestos que también dependen del catastro: el IRPF, la plusvalía, el impuesto de Patrimonio, Transmiciones Patrimonionales y Sucesiones, así como el de Sociedades.

Los retrasos en la actualización del catastro pueden generar una importante merma en los ingresos de los ayuntamientos y benefician principalmente a los vecinos con más posesiones y nivel adquisitivo, así como a las grandes empresas. Es el caso de las cinco localidades tinerfeñas incumplidoras que han pedido la revisión para 2016 y que tendrán que hacerlo al alza. Santa Cruz de Tenerife, La Orotava, Tegueste, El Rosario e Icod de los Vinos tendrán que subir el valor catastral de los inmuebles un 10%, un cálculo que corresponde al Ministerio de Hacienda en base a una serie de variables que tienen que ver con la fluctuación del mercado.

La subida del valor catastral, conocida como catastrazo, implica un incremento en todos los tributos que dependen de este dato. Sin embargo, los ayuntamientos pueden corregir la subida en el IBI dentro de unos límites marcados por el Ministerio de Hacienda. Santa Cruz ha anunciado que rebajará el IBI en un 10% para compensar la subida catastral del mismo porcentaje y La Orotava lo hará en un 13%.

En el lado contrario están los ayuntamientos cumplidores, que han pedido renovar el catastro cuando ya lo habían hecho hacía pocos años y no tenían la obligación de hacerlo. Llaman la atención los casos de Candelaria, Los Realejos, Adeje, Buenavista, Fasnia y Garachico, todos ellos de Tenerife, que realizaron la actualización entre 2009 y 2010 y la han vuelto a pedir para 2016. Esto les evita sorpresas, pérdida de impuestos y catastrazos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine