El suelo edificable de las Islas pierde más de la mitad de su valor en la crisis

Los precios en la provincia tinerfeña pasan de los 373 euros por metro cuadrado que se pagaban en 2008 a los 170 euros alcanzados a finales del año pasado

09.06.2014 | 02:00

Que la crisis ha dejado temblando al sector de la construcción en España en general y en las Islas en particular es algo que difícilmente ignore ningún canario. No en vano los isleños lo han tenido que aprender por la vía dura, experimentando en sus carnes lo que significa tener a más de un tercio de la población en paro. Como consecuencia lógica de ello, ser terrateniente en el Archipiélago es menos chollo que nunca. No ya porque la agricultura haga eones que se fue al garete, sino porque aquella finquita que el abuelo tenía plantada de plátanos y que –por obra y gracia del planeamiento urbanístico– se había convertido en urbanizable, vale ahora aproximadamente la mitad que hace seis años.

Si en plena cúspide de la fiebre edificadora (allá por 2008) los precios por metro cuadrado alcanzaban en Canarias una media de 429 euros, hoy en día, los que no anduvieron listos y se deshicieron de sus solares en el momento oportuno se pueden dar con un canto en los dientes si consiguen colocarlos por 184. O sea, una reducción del 57,11%.

Y eso con suerte. Porque si antes cualquier sitio era bueno para construir cuanto más, mejor, ahora los promotores no es que hagan precisamente cola para meter las palas en casi ninguna zona. "Por 35.000 metros cuadrados en La Orotava me llegaron a ofrecer antes de la crisis cerca de seis millones de euros", cuenta Buenaventura Pérez. "Ahora ni preguntan por el solar", dice.

Las diferencias son más acusadas, si cabe, por provincias. En Las Palmas se llegaron a abonar en el tercer trimestre de 2008 nada más y nada menos que 468 euros por metro cuadrado. En el último trimestre de 20013, apenas se pueden pedir 208 si se quiere tener alguna esperanza de vender el terreno. El suelo de las islas occidentales se ha dejado por el camino un 56% del valor que tenía en los buenos tiempos del boom.

En cuanto a la provincia tinerfeña, aunque el coste del solar nunca llegó a disparatarse tanto, en los últimos meses antes del estallido de la burbuja se conseguían una media de 373 euros por metro cuadrado. A finales del año pasado, con las ansias constructoras más que aplacadas por el batacazo, los constructores están pa gando a razón de 170 euros por metro cuadrado, un 54% menos. Ahí es nada. Al menos, estas son las últimas cifras publicadas por el Ministerio de Fomento.

En estas condiciones, la cifra de transacciones de suelo que se realizan anualmente en la Comunidad Autónoma también ha caído de manera espectacular. De las 722 compraventas de terrenos que se llevaron a cabo en 2008 se pasó a cerrar el año pasado a 341. Casi un 53% de reducción.

Los profesionales del sector consideran que la tendencia aún tardará varios años en revertir. Ramón Pérez, de la Asociación de Empresarios Promotores Inmobiliarios de Canarias es tajante: "El problema es que el precio del suelo era hace unos años demasiado alto". "Ahora no es real, pero es que antes tampoco lo era", sentencia.

Ramón Pérez apunta que hay zonas en las que el desplome de los precios no ha sido tan dramático, pero matiza que cada vez "existe menos espacio con las características necesarias; tal vez la Avenida de Anaga en Santa Cruz o la de la Playa de Las Canteras, en Las Palmas de Gran Canaria, pero ya es muy poco lo que queda".

Por su parte, el presidente de la patronal de la construcción tinerfeña Fepeco, Antonio Plasencia, afirma que mientras quede stock de viviendas sin vender "es difícil que los empresarios vayan a embarcarse en nuevos proyectos". Y el stock de casas en venta durará, según sus cálculos, cinco años. "Hay casos puntuales en los que hay un cierto repunte, como en Candelaria, pero es porque está cerca de Santa Cruz y tiene playa, con lo cual tienen vivienda y casa de veraneo en el mismo paquete", señala.

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