La crisis del ladrillo saca de Canarias a 22.246 extranjeros

El 22,9% de la mano de obra foránea que había en Canarias en 2007 ha hecho las maletas

21.08.2013 | 02:08

La ausencia de oportunidades de trabajo tras el estallido de la burbuja inmobiliaria revierte definitivamente el proceso de llegada de ciudadanos extranjeros a las Islas. Desde el año 2007 hasta la fecha, más de la quinta parte –22,9%– ha hecho las maletas, bien para retornar a sus países de origen, o bien para encontrar otro lugar en el que poder ganarse la vida. Según los datos dados a conocer ayer por la Seguridad Social, solo en los siete primeros meses del año 2.561 ciudadanos foráneos han causado baja en sus registros.

Que en julio se incrementara en 707 (0,96%) el número de trabajadores extranjeros afiliados a la Seguridad Social no oculta la tendencia a la baja iniciada en 2007, cuando se alcanzó el máximo de 96.947 ciudadanos de nacionalidad distinta a la española computados por la Seguridad Social. El mes pasado se cerró con 22.246 menos que seis años antes.

En los últimos doce meses, la estadística del departamento adscrito al Ministerio de Empleo y Seguridad Social refleja 2.835 bajas, que se reparten de manera desigual entre los ciudadanos de la Unión Europa –crecen en 786– y los del resto del mundo, de los que han desaparecido 3.621.

Colombia, con 1.018 bajas, es el país que encabeza el ranking. Amparo Flores, encargada del consulado del país cafetero en las Islas en ausencia de la titular Clara Inés Ruge, confirmó el "incremento" que ha experimentado el retorno de compatriotas a su país. Entre otras cuestiones porque allí la "situación financiera, económica y política es ahora mucho mejor".

En comparación con las Islas, las principales carencias colombianas se centran en el plano social. "No es la octava maravilla, pero siempre es mejor que estar en un lugar muy alejado y sin oportunidades para trabajar", explicó Flores.

En los mismos términos se expresó el cónsul venezolano en el Archipiélago, David Nieves, para quien el factor decisivo en el retorno de sus compatriotas o su salida a otros lugares, entre los que destacó Alemania, es principalmente "la crisis económica española".

A la mala situación de España se ha unido la pujanza de los países sudamericanos, con crecimientos anuales de sus economías cercanos, cuando no superiores, al 5% del producto interior bruto (PIB).

Los inmigrantes que aterrizaron en Canarias y el resto de España en la época de bonanza tenían el doble objetivo de hacerse un hueco en la sociedad y enviar a sus países de origen una cantidad de dinero suficiente para la subsistencia de las familias que habían dejado atrás. Ahora el panorama ha variado diametralmente. "No pueden gastar lo que no han ganado", expuso gráficamente Amparo Flores para definir el actual momento, en que las dificultades para contar con un empleo remunerado en las Islas se han multiplicado.

David Nieves coincidió también con su colega colombiana en destacar el continuo avance económico de su país como factor también decisivo para animar a sus compatriotas a realizar el camino de vuelta. Claro que los más emprendedores deciden continuar abriendo ruta hacia el norte e instalarse en algún país europeo, donde la experiencia les servirá además "para conocer otro idioma", según detalló el cónsul venezolano.

Contra las ideas preconcebidas que puedan tenerse, extendidas sobre todo en los años en que el ritmo de llegadas de pateras a las costas del Archipiélago fue más elevado, los principales contingentes de ciudadanos extranjeros dados de alta en los registros de la Seguridad Social los concentran países europeos. Reino Unido (7.665 trabajadores), Italia (7.568) y Alemania (7.136) son los primeros de la lista y de entre ellos, solo los germanos redujeron su presencia durante los últimos doce meses.

Entre las nacionalidades ajenas a la Unión Europea, Marruecos (4.984 trabajadores), Colombia (4.579) y China (4.540) son las predominantes. La mano de obra originaria del gigante asiático creció en ocho efectivos durante el último año, mientras que la presencia de colombianos se redujo en los mencionados 1.018 trabajadores y la de marroquíes, en otros 411.

Lógicamente, la mayor cantidad de mano de obra extranjera a día de hoy se concentra en la hostelería, con 23.439 efectivos dados de alta en el Régimen General de la Seguridad Social, el 40,35% del total. Continuando en el sector servicios, pero a gran distancia, el comercio, reparación de vehículos de motor y bicicletas es el nicho de negocio en que desarrolla su labor el 15,90% de los foráneos; 9.235 en valores absolutos.

El orden se invierte cuando se acude al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, donde en el comercio trabajan 4.502 ciudadanos extranjeros (27,88%) y en la hostelería, 4.167 (25,80%).

Enlaces recomendados: Premios Cine