ANA MARTÍNEZ
SANTA CRUZ DE TENERIFE
Los representantes de los diferentes sectores económicos de las Islas contemplan como una hecatombe la subida de los precios de los fletes que han anunciado las navieras. Tanto los productores agrícolas como los empresarios de la construcción o los hoteleros consideran la medida de lo más inoportuna. Su mayor preocupación, en estos momentos de crisis, es hacer un frente común y contar con el apoyo del Gobierno canario para impedir lo que consideran una amenaza para la recuperación económica del Archipiélago.
Los empresarios apenas pueden dar crédito a las informaciones que han escuchado en Radioclub Tenerife: la mayoría de las navieras que operan entre Canarias y la Península anuncian una subida de sus tarifas del 30%. Todos tienen más que presente la dependencia absoluta de las Islas de los portes por barco, tanto para las exportaciones como para las importaciones. Para ellos, un aumento de los costes de este calibre terminaría de romper las esperanzas de competitividad de los productos del Archipiélago y daría al traste con la incipiente recuperación económica.
Los productores agrícolas son los primeros perjudicados. Rafael Hernández, presidente de COAG Canarias, advierte que el impacto en el ámbito agrario será brutal. "Exportamos al año 400.000 toneladas de plátanos con destino al mercado peninsular; esto sería un aldabonazo a la rentabilidad de los productores que ya de por sí está maltrecha", indicó.
Herramientas
Tampoco el tomate sale bien parado. "Anualmente sacamos 200.000 toneladas para los mercados europeos, principalmente Inglaterra y Holanda", agregó. Para terminar de completar el cuadro, aclara que la mayor parte de las herramientas que se necesitan para la agricultura "vienen de fuera", con lo que el sector quedaría doblemente afectado por la subida de los costes.
El mismo pesimismo muestra Enrique Álvarez, gerente de Asprocan. "Es una muy mala noticia para el sector, sobre todo si nos acordamos de que una de nuestras reivindicaciones más importantes del sector platanero es la de las ayudas al transporte", destacó. De esta manera, la primera impresión de la asociación es "muy negativa", según su presidente, que añade que desde la semana próxima "nos vamos a poner a trabajar para calcular la repercusión exacta" y ver qué se puede hacer. "Desde luego, no nos vamos a quedar callados", asegura.
Por parte del sector industrial, la indignación es mayúscula. El responsable de Asinca, José Ramón Villalba, considera que la subida anunciada es un problema muy grave que también terminará por repercutir en el consumidor final. "Es un disparate", sentencia. Para él, el Gobierno de Canarias debe tomar medidas para garantizar "algo que, a fin de cuentas, es un servicio público". Villalba explica que la subida prevista alcanza los 240 euros por TEU (magnitud universal de medida de contenedores). "Todos los agentes tenemos que luchar contra esto y denunciar contra algo que no está justificado por nada, porque ni siquiera se ha producido una subida de los combustibles ni nada", comenta.
El presidente de la patronal de la construcción Fepeco es uno de los más contundentes a la hora de dar la voz de alarma. "Lo había escuchado, pero me parece imposible", afirma, "el Gobierno tendrá que tomar medidas".
En igual sentido apunta el presidente de Ashotel, José Fernando Cabrera, que confía en la intervención de los diputados canarios.