EFE
El Producto Interior Bruto (PIB) crecerá este año en España un 0,8 por ciento, pero el desempleo superará el 21% en el ejercicio y no comenzará a caer hasta 2011, según el banco privado de inversión Merryll Lynch.
En la presentación de su informe de perspectivas para 2010, los responsables de la entidad explicaron que España se ha quedado rezagada respecto al resto de países de su entorno y aseguraron que será "muy improbable" que la economía española presente una recuperación sólida y estable antes de dos años.
El director de inversiones para España y Portugal, Alberto Spagnolo, aclaró que la salida de la recesión será "progresiva" y que 2010 debe ser el año de la consolidación.
Vuelve la confianza
Uno de los obstáculos de la economía española son las elevadas tasas de desempleo, que el banco de inversión sitúa por encima del 21 por ciento para este año.
No obstante, la confianza de los consumidores sí ha comenzado a repuntar, aunque esto todavía no ha tenido eco en el consumo privado.
En cuanto a la morosidad, el directivo se mostró convencido de que no alcanzará las cotas máximas históricas de 1993, en parte gracias al "buen trabajo" llevado a cabo por el Banco de España obligando a las entidades financieras a incrementar sus provisiones genéricas.