EFE - SANTA CRUZ DE TENERIFE
"Existen pocos elementos que permitan prever que en 2010 pueda entrarse en un periodo de sólida recuperación", advierte la CEOE tinerfeña en sus previsiones económicas, en las que anticipa un aumento de la tasa de desempleo hasta el 29 por ciento.
No obstante, según el análisis de la CEOE, "la fase más crítica de la crisis parece superada, pero el riesgo más importante es entrar en una fase caracterizada por una reducida tasa de crecimiento y una lenta disminución del desempleo".
El balance global de -0,1 por ciento para 2010 se explica por una caída de la demanda interna de 1,5 puntos porcentuales y un crecimiento de 1,4 puntos en el sector exterior, de los que 0,9 puntos procederían del sector turístico y 0,5 puntos del descenso en las importaciones por la menor demanda interna.
Pero la patronal anticipa que el primer trimestre de 2010 podría suponer la salida de la recesión, con un aumento trimestral del PIB del 0,1 por ciento en Canarias, si bien eso no supondrá "salir de la crisis".
"El crecimiento trimestral seguiría siendo frágil y débil a lo largo del primer semestre del 2010 y sólo ganaría consistencia a partir del tercer trimestre del año, para finalizar el cuarto trimestre con un crecimiento interanual del 1,1 por ciento", indican las previsiones de los empresarios.
Tampoco serán suficientes los leves crecimientos trimestrales para recuperar empleo durante la primera mitad del año 2010, y las estimaciones indican que la destrucción de puestos de trabajo subirá un 1 por ciento y la tasa de paro alcanzará el 29 por ciento.
No se saldrá de la crisis hasta que la creación de puestos de trabajo sea sostenida, algo que no se espera hasta el año 2011, pese a que en 2010 sí se frenará apreciablemente la caída de la actividad y el empleo.
Incluso en el cuarto trimestre de 2010 podría registrarse "una tímida creación de empleo en el último trimestre del año".
Para los empresarios, la creación de empleo en el tercer trimestre de 2009 tras haberse perdido 123.000 puestos de trabajo y los últimos indicadores económicos, "ponen de manifiesto que la sensación de caída libre de la economía ha dado paso a una situación de relativa estabilidad o de caídas menos dramáticas de la actividad".
Por sectores, la CEOE cree que la construcción "seguirá sumida en una profunda crisis" en 2010, por lo que pide que se desbloqueen los planes generales de ordenación y se impulsen obras menores de mantenimiento y rehabilitación.
El sector servicios "comenzará a registrar tímidos avances en el primer semestre del año y algo más decididos ya en el segundo" por una incipiente recuperación del consumo interior y del turismo.
En el turismo, que será el principal responsable de la incipiente recuperación, habrá un incremento leve en el número de visitantes y del gasto turístico.
Pero para 2010 se mantienen incertidumbres, como el proceso de reducción del endeudamiento del sector privado, la reestructuración del sector inmobiliario y constructor, el alto nivel de desempleo estructural y el ajuste del sistema financiero, con el incremento de los créditos morosos y el agotamiento de las provisiones, lo que mantendrá los problemas de liquidez en el sector privado.
Además, el ajuste de las cuentas públicas reducirá el efecto de las medidas de estímulo e incluso puede llevar a efectos de contracción económica en el corto plazo.
Los empresarios reclaman reformas estructurales en el mercado de trabajo, y considera positivo que empiece a hablarse del modelo alemán de relaciones laborales, que fomenta la reducción de horas trabajadas frente al despido.
Para la CEOE tinerfeña, ni el proyecto de presupuestos del Estado ni el de la Comunidad Autónoma de Canarias para el año 2010 van a contribuir a salir de la crisis, porque se reducen las inversiones productivas y se pospone "el ineludible ajuste en los gastos de personal", que han crecido un 76 por ciento desde 2002.
Es "socialmente inaceptable en un contexto de crisis no limitar el gasto de personal" en las administraciones públicas y no destinarlo solo a "los recursos humanos estrictamente necesarios para el mantenimiento de los servicios públicos".
Además, se debe ajustar el nivel salarial a la productividad.