EFE | MADRID
La tasa española de inflación armonizada -medida igual en todos los países de la zona euro- volvió a registros interanuales positivos en noviembre, tras ocho meses de caídas, y se situó en el 0,4 por ciento, un punto por encima de la de octubre.
Así lo apunta el indicador adelantado del Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) que ayer publicaba el Instituto Nacional de Estadística, y que desde el pasado marzo registraba tasas negativas, las primeras de la historia de este indicador que comenzó a elaborarse en 1997.
Hasta que se conozcan los datos definitivos, el 15 de diciembre, todo indica que el IPC ha vuelto a tasas positivas debido, principalmente, al efecto base de los precios de la energía, que llevaban tiempo muy por debajo de los registrados un año antes y que a finales del ejercicio son ya mayores que los de los últimos meses de 2008.
Así, el precio medio del barril Brent -de referencia en Europa- ha sido este mes de 77,62 dólares, frente a los 54,75 que costaba en noviembre de 2008.
La tasa del 0,4% avanzada hoy por el INE se produce después de que en octubre los precios cayesen el 0,6% en tasa interanual lo que supuso la moderación más significativa de los seis meses anteriores.
De coincidir este dato con la inflación general (IPC), también supondrá el primer registro positivo interanual tras ocho meses de caídas consecutivas de precios, pero en este caso las primeras desde hacía 47 años, en 1962, primer año del que se tienen datos homologables.
Desde agosto, mes en el que el IPC comenzó a moderar su caída, la evolución del precio del petróleo ya era la responsable de las tasas negativas del IPC y del IPCA, dado que la diferencia entre el barril de Brent se había equilibrado.