EFE | MADRID
Los datos del IPC de agosto, con una subida de los precios de tres décimas con respecto al mes anterior, demuestran, según el PP, que es el "peor momento" para subir los impuestos, porque no ayudará a recuperar el consumo, según apuntó ayer el secretario de Economía del PP, Álvaro Nadal, quien por otro lado señaló que la moderación de la caída interanual del IPC "se debe a la evolución del precio del petróleo y no a la recuperación del consumo".
Por eso, Nadal considera "inexplicable" que el Gobierno pretenda solucionar los "graves problemas" económicos del país con una subida de impuestos.
"El aumento de la recaudación tendrá como protagonistas los impuestos sobre el consumo y en especial sobre los carburantes, lo que "desalentará las compras, agravará los efectos negativos que sobre la economía tendrá la subida del petróleo y disminuirá sustancialmente el poder adquisitivo de las rentas medias y bajas".
Nadal señaló que los precios caen menos porque ahora pagamos más a los países productores de petróleo "y no porque los consumidores se hayan animado a aumentar las compras minoristas, sino todo lo contrario".
Los datos de los que se dispone sobre ventas minoristas así lo confirman, "y lo mismo la evolución de la inflación subyacente que mide la evolución de los precios sin tener en cuenta la energía ni los alimentos", dijo.
Nadal dijo que es "evidente" que la economía todavía mantiene una senda descendente en actividad y empleo "y la evolución de los precios con inflación negativa en los últimos 6 meses es otro indicador más del mal momento que vive". "El hecho de que en los próximos meses la inflación vuelva a ser positiva, no supondrá que la confianza del consumidor y las ventas vayan a mejorar de forma apreciable, sino a que los españoles pagaran el petróleo más caro", concluyó.
La versión del Gobierno. Por su parte, el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, afirmó que una subida de impuestos tendría un impacto "muy moderado" en el IPC con la inflación negativa, porque el escenario previsto de la inflación también es "muy moderado", ya que puede acabar el año en tasas positivas, entre el 0 y el 1 por ciento.
Campa destacó que este dato rompe la tendencia del descenso de la inflación, ya que es la primera evolución al alza mensual desde julio del pasado año, y que el principal determinante negativo de los precios no se debe al consumo en los hogares, sino a las aportaciones respecto del 2008 de carburantes y combustibles (-15,6%), de los productos energéticos (-10,2%) y de los alimentos no elaborados (-6,5%).