EFE | MADRID
La Comisión Nacional de Competencia (CNC) ha incoado un nuevo expediente sancionador contra las cinco grandes eléctricas que operan en España (Endesa, Iberdrola, HC Energía, Unión Fenosa y E.ON) por posibles prácticas anticompetitivas que podrían suponer una traba en la culminación de la liberalización del sector.
Dichas prácticas consistirían en la suspensión temporal a terceros, por parte de las distribuidoras de estos grupos energéticos, del acceso telemático a los datos necesarios para gestionar el cambio de compañía suministradora de los consumidores finales, por lo que la CNC considera adoptar medidas cautelares.
Para facilitar el cambio de suministrador y fomentar la competencia, las distribuidoras están obligadas a permitir a las comercializadoras acceder a los datos de sus clientes, siempre y cuando éstos no indiquen lo contrario.
La CNC subrayó que dicha conducta se produce en un momento "crítico" para la competencia con la entrada en vigor, desde el 1 de julio, de la tarifa de último recurso (TUR), la única que fijará el Gobierno. Desde esa fecha, los clientes con potencias contratadas iguales o inferiores a los 10 kilovatios (Kw) podrán elegir entre acudir al mercado o acogerse a tarifa, y los que superen ese límite deberán contratar su suministro de forma obligatoria con una comercializadora que opere en el mercado libre.
Así, el suministro eléctrico pasará a depender en exclusiva de las comercializadoras, y las distribuidoras se centrarán en la gestión de las redes.