EFE | MADRID
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, defendió ayer una reforma laboral en España y la moderación salarial -sin vincular su evolución a la inflación-, y afirmó que el coste de la protección laboral es "excesivamente oneroso" para los empresarios.
En un encuentro organizado por el Foro Nueva Economía, Trichet afirmó que para lograr un mercado de trabajo más dinámico sería bueno eliminar "rigideces", por lo que dijo estar "totalmente" de acuerdo con el Banco de España y su petición de una reforma laboral, con menos rigidez que la legislación actual.
Trichet aseguró que es mejor que se lleven a cabo negociaciones en las propias empresas y no a nivel general, "porque así se pueden adaptar a la situación y ayudar a conservar los empleos y aumentarlos si es posible".
El presidente del BCE también manifestó que en España, al igual que en otros países de la Unión Europea, "ya no queda margen de endeudamiento" y que su mensaje es que "no se añada nada más a las decisiones que ya se han tomado.