EFE | MADRID
El director general de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), José Antonio Olavarrieta, reclamó ayer "flexibilidad" en las ayudas del Estado a las entidades financieras, de forma que no estén condicionadas a reestructurarse y fusionarse, como pide la patronal de los bancos.
El presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), Miguel Martín, opinó el pasado jueves que las ayudas del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) deben exigir a cambio una profunda reestructuración de éstas, que pase por la fusión con otras instituciones de crédito.
Olavarrieta aseguró desconocer los detalles del FROB, aunque expresó su deseo de que sea finalmente aprobado por el Consejo de Ministros este próximo viernes, como estaba previsto inicialmente.
Al ser preguntado sobre el veto de las Comunidades Autónomas a las potenciales fusiones de cajas, insistió en que es "importantísimo que el Banco de España tenga potestad para todos estos procesos que se están dando".
Durante la rueda de prensa, Olavarrieta presentó la colocación que ha realizado la CECA de una emisión de deuda con aval del Estado, que ha permitido a 18 cajas poner en el mercado bonos a tres años por un importe de 2.559 millones de euros.
En la emisión participaron la Caja Insular de Canarias, Caixa Galicia, Sa Nostra, Cajasol, Caja Ávila, Caja Navarra, Caixa Penedés, Caja de Ahorros Inmaculada, Cajasur, Caja Duero, Caja General de Canarias, Caja Granada, Caixa Laietana, Caixa Girona, Caixa Sabadell, Caja Segovia, Caja Cantabria, Caja de Burgos y Licon Leasing.
La emisión ha tenido una fuerte demanda, ya que los inversores demandaron 6.500 millones de euros -2,5 veces el importe ofrecido por las entidades- lo que, a juicio de Olavarrieta, tiene que poner la moral "altísima" a las cajas de ahorros, ya que en su opinión demuestra "el apetito que hay por el papel de las cajas de ahorros".
Menos oficinas. Olavarrieta también señaló que las cajas de ahorros están acometiendo ya reducciones de su red de oficinas "al ser conscientes" de los procesos de fusión que se van a producir en los próximos tiempos y con el objetivo de "evitar el solapamiento de redes".
Según las estadísticas del Banco de España, las cajas de ahorros cerraron 163 sucursales entre enero y marzo de este año, lo que supone la mayor reducción trimestral de oficinas contemplada en la serie histórica del organismo, que comienza en 1974.