EFE | MADRID
Las medidas tomadas por el Gobierno para combatir la crisis y la menor recaudación por la situación económica provocaron que el déficit del Estado hasta mayo fuera de 19.543 millones de euros, el 1,78% del Producto Interior Bruto (PIB).
Así lo afirmó el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña en su comparecencia cuatrimestral ante la Comisión de Presupuestos del Congreso, en la que informó de que ése déficit es consecuencia de unos ingresos de 45.358 millones (el 24,9% menos que hasta mayo de 2008) y unos gastos de 64.901 millones (el 13% más).
En términos de caja -que computa los ingresos y los gastos cuando se efectúan, no cuando se comprometen- el Estado tuvo un saldo negativo de 19.102 millones de euros, frente al superávit de 3.185 millones de euros del mismo periodo del año anterior.
Los ingresos no financieros, que aportan datos tanto del Estado como de las entregas a cuenta de las administraciones territoriales, ascendieron 69.482 millones, el 15,7% menos que el pasado año.
Los impuestos directos se elevaron hasta los 34.276 millones, el 15,3% menos, con una disminución del IRPF del 14,6%, como consecuencia de la caída de las retenciones del trabajo, sobre todo, por la deducción de los 400 euros, y de la debilidad del mercado laboral.
Asimismo, el Impuesto de Sociedades descendió el 20,7%, la recaudación por IVA ascendió a 18.421 millones, el 30% menos, por la devolución mensual del IVA introducida este año.
Según los cálculos de Hacienda, si no se hubieran tomado medidas el descenso del IRPF hubiera sido del 4,3%, el del IVA, el 15%, y el del Impuesto de Sociedades, el 29%.
Los ingresos por impuestos especiales supusieron 7.623 millones, el 4,4% menos, con una disminución del 20,2% del Impuesto sobre el Alcohol y bebidas derivadas y un descenso del 7% en el Impuesto sobre Hidrocarburos.