EFE | MADRID
El desplome del consumo y la inversión hizo que en el primer trimestre del año la caída de la economía se acentuase hasta el 3% respecto del mismo periodo de 2008 y al 1,9% en tasa intertrimestral, sus peores registros desde 1970, aunque el Gobierno cree que se ha tocado fondo y que "lo peor ya ha pasado".
Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el deterioro de la economía hizo que el empleo cayese el 6%, lo que se tradujo en la pérdida de 1,14 millones de puestos de trabajo a tiempo completo en un año.
Tras conocer estos datos, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, enmarcó la situación española en el contexto europeo y recordó que casi todas las caídas de las economías de la UE han sido superiores a la de España.
Tanto la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía, Elena Salgado, como el nuevo secretario de Estado, José Manuel Campa, confían en que el deterioro haya tocado fondo y creen que lo peor ya ha pasado.
Campa, en su primera rueda de prensa, consideró que la caída del PIB "puede haber llegado ya a su punto más álgido" y confió en que en el segundo la evolución económica no sea "tan negativa".
Según los datos del INE, los principales responsables de la contracción económica fueron el consumo, que entre enero y marzo cayó el 4,1%, y la inversión, que lo hizo el 13,1%. Si se analizan los dos grandes componentes del PIB, en el primer trimestre la demanda nacional restó 5,3 puntos al crecimiento y la demanda externa aportó 2,3 puntos.
La caída del consumo de los hogares es "coherente con la reducción de la renta disponible de éstos" y recuerda que la remuneración de los asalariados ya presenta tasas negativas, del 2,1% en el primer trimestre como consecuencia de la reducción del empleo asalariado, que cayó el 5,9%.
Así, entre enero y marzo todos los componentes del gasto presentaron tasas negativas, incluidos el destinado a alimentación y servicios, que hasta el trimestre pasado evolucionaban de forma positiva.
Respecto a la inversión en construcción, el INE observa una "ligera recuperación" de la obra en infraestructuras, especialmente la vinculada a los ayuntamientos y la alta velocidad ferroviaria, mientras que la destinada a vivienda incrementa su caída hasta el 23,8%.
En lo referente a la demanda exterior, que mantuvo su aportación positiva en 2,3 puntos, tanto las exportaciones como las importaciones aceleraron su contracción con caídas del 19% y el 22%, respectivamente.
Desde la óptica de la oferta, y con la excepción de las primarias, todas las ramas de actividad incrementaron sus caídas encabezadas por las industriales (-11%) y seguidas de las de construcción (-8%), las energéticas (-5,7%) -que por primera vez registran tasas negativas- y las agraria y pesquera (-0,7%), mientras que las de servicios también pasaron a tasas negativas, del 0,6%.
Debido a la pérdida de empleo y a la menor remuneración de los asalariados, la productividad del trabajo aumentó seis décimas hasta el 3,1%.