EFE | ESTRASBURGO
El Parlamento Europeo (PE) respaldó ayer, de forma inesperada, una enmienda en el nuevo marco de regulación de las telecomunicaciones que exige una orden judicial para cortar el acceso a internet a un usuario, por lo que el conjunto del paquete de medidas legislativas queda bloqueado. Al no formar parte esa enmienda de la posición común alcanzada entre el PE y los países de la UE, la totalidad del marco ya no podrá ser aprobada en la presente legislatura, cuyo último pleno se celebra esta semana.
La regulación pasará en otoño al comité de conciliación –última oportunidad para que la Eurocámara y el Consejo logren un acuerdo–, a menos que los ministros de Telecomunicaciones, el 12 de junio, den su visto bueno a la votación de ayer. Esto es muy poco probable, principalmente porque un grupo de países, encabezado por Francia, Reino Unido y Alemania, no se muestra dispuesto a aceptar la posición del Parlamento sobre la necesidad de una sentencia judicial.