EFE | MADRID
Cerca de un millar de trabajadores afectados por los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) de las empresas Iveco-Pegaso, Arcelor Mittal y BP Solar se concentraron ayer frente a la Asamblea de Madrid, a la que han arrojado piedras y tuercas, tras saltarse el cordón policial.
Los manifestantes se han abalanzado hacia la entrada de la Cámara, donde también han hecho explosionar petardos al grito de "con nuestro curro no se juega". Los parlamentarios del PSOE e IU, que han abandonado la Cámara después de que la presidenta, Elvira Rodríguez, expulsara del hemiciclo a varias decenas de estos trabajadores y al diputado socialista José Quintana, han acompañado a los concentrados, a los que han aplaudido.
Con una tuerca en la mano de las que han sido lanzadas, el portavoz del PP, David Pérez, ha acusado a los manifestantes de perpetrar una "alteración gravísima del orden público contemplada en el Código Penal".