EFE | FRÁNCFORT
El Banco Central Europeo (BCE) bajó ayer los tipos básicos de interés en la zona del euro en un cuarto de punto, hasta el 1 por ciento, un nivel históricamente bajo para hacer frente a la peor recesión económica desde la Segunda Guerra Mundial.
Algunos expertos han criticado que el BCE no haya reducido todavía los tipos hasta un nivel cercano al cero por ciento y que no haya decidido comprar bonos como han hecho otras entidades, como la Reserva Federal estadounidense (Fed) y el Banco de Inglaterra.
El consejo de gobierno del BCE anunció también un programa de compra de cédulas hipotecarias emitidas en la eurozona por valor de 60.000 millones de euros.
El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, explicó que con la compra de este tipo de producto, uno de los canales tradicionales de financiación de los bancos, se pretende "reactivar un segmento del mercado financiero especialmente castigado por la crisis", y destacó que la compra de cédulas hipotecarias no forma parte de las actuaciones calificadas por los economistas de "alivio cuantitativo" sino del paquete de "medidas no convencionales" puesto en marcha por el BCE desde el estallido de la crisis.
"En nuestro vocabulario, es una medida no convencional. Pero pueden llamarlo, si así lo desean, alivio crediticio", dijo Trichet, que rehuyó la pregunta de si con la decisión de comprar cédulas hipotecarias en vez de otro tipo de bonos no se beneficia especialmente a Alemania, cuyo Gobierno está en pleno proceso de rescate del Hypo Real Estate, entidad relevante para el sistema financiero por la gran cantidad de cédulas hipotecarias en cartera.
Adicae no ve ventajas. El presidente de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae), Manuel Pardos, dijo que sólo una minoría de las familias hipotecadas se está beneficiando de los recortes de tipos de interés del BCE.