EFE-LA OPINIÓN | MADRID
Los dirigentes del sector bancario coincidieron ayer con el diagnóstico del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, de que el sector necesita en el actual contexto de crisis una profunda reestructuración que pasa por que haya menos entidades financieras y también menos oficinas.
Premiar a las oficinas más productivas y reducir el número total de sucursales para rebajar costes de explotación fue una de las medidas que Fernández Ordóñez propuso ayer a las entidades financieras durante su intervención en el Encuentro del Sector Financiero.
Fernández Ordóñez aseguró que cuando defiende la reestructuración del sector no sólo se refiere a las cajas de ahorro, sino a todas las entidades de depósito, y que mantuvo una conversación con la ministra de Economía, Elena Salgado, quien coincidió con él en la necesidad de que crear un "instrumento de gestión" que no haga necesaria la convocatoria del Consejo de Ministros en procesos como la intervención de Caja Castilla-La Mancha, aunque rechazó hablar explícitamente de una reforma de la ley de cajas.