EFE | WASHINGTON
El Fondo Monetario Internacional (FMI) auguró ayer un año "muy difícil" para la banca española, y consideró inevitable la fusión de algunas cajas de ahorros por su dependencia del sector inmobiliario, en el que los precios caerán otro 1% en términos reales, según sus cálculos.
La entidad también reiteró la importancia de una reforma de las pensiones por considerar que la trayectoria fiscal española "no es sostenible" actualmente, según declaró Bob Traa, el economista para España de la entidad multilateral, que agregó que la economía española se contraerá un 3% este año y un 0,7% en 2010, y que tiene poco espacio fiscal para aprobar nuevas medidas de estímulo.
El FMI vaticina que el peor momento de la recesión para España es el actual y que la salida será lenta por la pérdida de competitividad en los últimos años, a la vez que pronostica que sólo volverá a un crecimiento del 2% en 2014, frente al 3,7% 2007.
Según el organismo internacional, el menor porcentaje de crecimiento previsto se debe a que no podrá confiar en la construcción para tirar de la economía, como en el pasado.