13 de abril de 2018
13.04.2018
Baloncesto

Un descanso que se atraganta

El Iberostar Tenerife ha perdido sus últimas cinco segundas partes, la más reciente frente al Guipuzkoa en un parcial de 32-57 traducido en una dolorosa derrota

13.04.2018 | 03:09
Un descanso que se atraganta

Los 57 puntos, la peor anotación recibida tras el intermedio

  • El Gipuzkoa logró el miércoles 57 puntos tras el descanso. Una cifra nada habitual para el Iberostar Tenerife, y menos aún en sus partidos como local, y que tuvo buena parte de culpa en el tropiezo de los laguneros. Es el peor registro tras el descanso sufrido por los aurinegros en el Santiago Martín tras su regreso a la máxima categoría del baloncesto español. Para encontrar otra cifra parecida hay que remontarse al ejercicio 12/13, cuando el Bilbao anotó 56 tantos, anotación estéril porque los vizcaínos acabaron perdiendo 104-101. En otras dos ocasiones pagaron caro los isleños que su rival viera el aro como una piscina (más de 50 puntos) en la segunda mitad: en el ejercicio 13/14 contra el Valencia (52 puntos para el 91-100) y en la campaña 15/16, cuando el Fuenlabrada asaltó Los Majuelos con 51 tantos en 20 minutos para acabar ganando por 67-92. Ese mismo año al Baskonia no le sirvieron de nada los mismos 51 puntos (93-80). Pero más allá de sus flojas prestaciones defensivas, la segunda mitad canarista ante el Delteco en la parcela ofensiva también fue para olvidar. Los isleños firmaron un 10/31 en tiros de campo (8/15 en lanzamientos de dos y 2/16 en triples), solo 15 rebotes (por 22 de su rival) con nueve pérdidas y 24 créditos de valoración, cuando había llegado al descanso con 76. Los números empeoraron para los de Katsikaris en el último periodo: 4/16 en tiros de campo (con 1/9 en triples), ocho a 13 en rebotes, y cuatro pérdidas para solo 11 de valoración. LOT

A este Iberostar Tenerife (al de después del parón por las ventanas FIBA) no le van las segundas mitades de los partidos. La dolorosa derrota sufrida el miércoles con motivo de la visita del Delteco Gipuzkoa no es sino el último y más palpable ejemplo de que algo sucede con el conjunto de Fotis Katsikaris y su resolución de los encuentros. Tras varios partidos sacados a trompicones (Joventut y Bilbao), los aurinegros no tuvieron esta vez tant suerta y vieron como dejaban escapar una sustanciosa renta de 21 puntos. Del susto se pasó a la muerte.

El 32-57 como parcial en los dos últimos cuartos es el más reciente episodio de que el tercer y cuartos periodos no se le están dando bien a los aurinegros. Falta de contundencia para sentenciar a su favor, ausencia de poderío para echarle el lazo a los gallitos de la categoría, una excesiva relajación o energías que no dan hasta la bocina final. Lo cierto es que en los cinco encuentros más recientes el Iberostar perdió el partido virtual disputado en la segunda mitad. Cayó contra el Valencia (32-37), se vio superado por el Joventut (44-48), ocurrió lo mismo con el Bilbao (35-43) y tampoco pudo dar continuidad a su buen segundo cuarto en el Martín Carpena frente al Unicaja (31-40). Curiosamente, en las únicas cuatro ocasiones entre sus 12 encuentros más cercanos en el tiempo que los isleños ganaron tras el descanso, se acabaron llevando la victoria: 47-40 al Zaragoza (más el 14-8 de la prórroga), 47-43 al Burgos, 41-33 al Estudiantes y 49-34 al Baskonia.

Quizá lo más sangrante no sea que, por una razón o por otra, los de Katsikaris acaben desfondados, sino que en ese bajón final desperdicien sustanciosas rentas adquiridas previamente. Una desconexión y colapso que ya tuvo un pequeño primer episodio en el duelo contra el Andorra justo a la vuelta del parón (del 33-28 del minuto 17 se pasó al 55-72 del 37'), pero que se ha recrudecido en estas tres últimas jornadas. Contra el Joventut los aurinegros llegaron a tener 19 puntos de renta mediado el tercer acto (52-33, 26') y acabaron pidiendo la hora con un apurado 77-75 final. A la semana siguiente, en miribilla, los canaristas estuvieron 21 arriba en el minuto 19 (16-37) y tras el 24-39 del descanso vieron como su rival se colocaba solo a uno (43-44) en apenas siete minutos del tercer cuarto.

El miércoles el Canarias hizo el más difícil todavía. Arrollar a su rival (56-35 al descanso) e incluso reponerse de una floja salida de vestuarios (62-48) para rondar de nuevo la veintena de colchón (71-52, 27'). Pero incomprensiblemente a los laguneros se les fundieron los plomos y dejaron que su rival recortara poco a poco hasta obrar lo que parecía un milagro. Un triste milagro. La vía de agua, ya muy preocupante, debe cerrarse lo antes posible para que el conjunto de Katsikaris no acabe la temporada a la deriva.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine