09 de abril de 2018
09.04.2018
Baloncesto
Unicaja Málaga7262Iberostar Tenerife
 

Otra montaña rusa en Málaga

El Iberostar cede contra el Unicaja tras pagar dos malos periodos, el primero en el que llega a estar 16 puntos abajo (24-8) y el tercero cuando hace estéril su remontada al recibir 26 tantos en apenas nueve minutos

09.04.2018 | 04:00
Liga Endesa | Unicaja - Iberostar Tenerife
Otra montaña rusa en Málaga

Los altibajos sí tuvieron consecuencias esta vez. Tras haber sacado adelante sus duelos contra el Joventut y el Bilbao pese a haber cometido más errores de los permitidos, el Iberostar Tenerife alternó ayer momentos más que decentes (sobre todo en defensa y en tapar su propio rebote) con otros malos. Una nueva montaña rusa que esta vez se tradujo en derrota. Principalmente porque enfrente estaba el Unicaja, un conjunto que sin llegar a la excelencia sí tiró de su mayor calidad, individual y colectiva, para castigar al cuadro aurinegro, que además vio como perdía por lesión a Ponitka y no podía contar con Vázquez para su rotación interior.

Una mala salida ya condicionó a los tinerfeños, que se llegaron a ver 16 abajo en los compases finales del primer acto (24-8), y aunque la segunda unidad obró la reacción en los siguientes 10 minutos (32-31 al descanso), de nuevo una mala salida a la vuelta de vestuarios condenó a los isleños, que ni pudieron atar en corto a su rival (26 puntos recibidos en apenas nueve minutos), ni fueron capaces de ponerse a la par de su rival en lo que a ritmo anotador se refiere. En los momentos, los de Katsikaris vivieron en un impotente quiero y no puedo para ver como se les escapaba un triunfo (más el average) que hubiera tenido su peso en oro de cara a meterse en los play off.

El arranque canarista fue descorazonador. Detrás, sin la capacidad para frenar a Brooks, y delante negados de cara al aro. Bien porque las buenas circulaciones para tiros liberados no acababan dentro (0/5), o bien porque los aurinegros comenzaron a atascarse y llevaban sus posesiones al límite de los 24 segundos (12-4). Solo Ponitka, con su verticalidad, pareció darle algo de aire al ataque canarista (12-8), pero un par de pérdidas (cinco en el primer acto), otros cuantos tiros liberados que no entraron (Allen se llevó la palma) y un mal balance defensivo permitieron a los locales firmar un 12-0 que dejaba a los isleños al borde del abismo (24-8).

Situación complicada que obligaba a remar, una labor de la que se encargaron tanto Beirán como Vasileiadis. El primero con mucho oficio y puntería (para romper el 0/6 inicial desde el 6,75) y el segundo exhibiendo su muñeca. Más atinado en cancha ajena y cerrado el rebote de su propio aro, el Iberostar comenzó a correr y devolvió a su rival un 2-10 para el 26-18, que incluso llegó a ser un 30-26 (16') tras mate y tapón de Tobey y triple del escolta heleno.

Pero ahí, en esa remontada, los aurinegros ya acusaron no dar con una continuidad mayor, primero con tres ataques seguidos desperdiciados en el 26-18, y luego otros tres triples errados (pese al 4/5 anterior) para meter más miedo en el cuerpo al Unicaja. Altibajos que se compensaban con una reducción en las pérdidas (solo dos en ese cuarto) y una gran actividad defensiva, recibiendo únicamente seis puntos en siete minutos. Con Beirán como maestro de ceremonias el Iberostar siguió creciendo desde atrás y gracias a tres puntos de San Miguel llegaba al descanso solo uno abajo (32-31). Situación para firmar a tenor de lo vivido en el arranque.

Sin embargo, el terreno recuperado previamente al intermedio quedó en agua de borrajas a la vuelta de vestuarios. Los laguneros salieron sin la mordiente defensiva pretérita (encajaron varias canastas de forma muy sencilla), y tampoco se mostraron acertados delante. Así llegó un parcial de 9-1 (43-34) que si bien pareció tener contestación por parte de Vasileiadis (46-40), vivió un nuevo capítulo de altibajo aurinegro. Y es que el Iberostar erró hasta cuatro triples seguidos y sumó a su debe alguna pérdida más para encajar otro 6-0 para un parcial global de 20-9 en apenas 6:30" (52-40). Otro golpe moral para los de Katsikaris, que aún así no se vinieron abajo y al menos lograron intercambiar golpes para llegar con vida (cinco puntos seguidos de Bassas) al último periodo (58-49).

Los isleños lograron al menos seguir mirando a la cara al Unicaja durante algunos minutos más. Lo hicieron por su aplicación detrás, gracias en parte a una zona press (2-2-1) que por momentos bloqueó al Unicaja. Un bloqueo que, sin embargo, se trasladó también al otro lado de la cancha hasta el punto de que los laguneros solo fueron capaces de anotar tres puntos en cinco minutos. Una sequía que no desaprovechó el cuadro malagueño para, ahora sí, sentenciar el duelo gracias a un triple de Waczinsky (68-52, 36'). Ya a la desesperada los aurinegros volvieron a la frontera de los 10 puntos, e incluso estuvieron en disposición de luchar al menos por salvar el average particular (+4), pero entre su mal día en el tiro libre y su cruzada particular con el triple (1/10 en ese cuarto y cinco fallos seguidos al final), solo pudo evitar una derrota más abultada. Toca pensar ya mismo en el duelo del miércoles contra el Delteco. Y ese no se puede escapar.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine